jueves, 10 de septiembre de 2015

Terapias Vibracionales

UNA REALIDAD VIBRACIONAL


Son muchos todavía los que ven con recelo cualquier disciplina médica o terapéutica que se caracterice por utilizar recursos vibracionales. La razón de este escepticismo, a mi entender, se debe a la existencia de dos paradigmas:
Un pensamiento materialista. Considerar que la materia, dado que puede ser corroborada por los sentidos, es lo único que existe realmente.

Un pensamiento cientificista. Considerar el método científico como el único instrumento de lectura del universo. (Esta estrechez de visión por parte de los cientificistas conduce además a un error de proporción: confundir la microfracción de lo que puede ser científicamente conocido con la totalidad de la realidad).

Muchos de nosotros, en mayor o menor medida, participamos de estos paradigmas. Hemos confundido las verdades parciales de la ciencia con verdades absolutas, convirtiéndolas en dogmas de aplicación universal. Esto sucede cuando afirmamos, por ejemplo, que los estados emocionales tienen un origen bioquímico, o que las raíces profundas de la enfermedad no se encuentran más allá de un plano biológico (material).

La materia también es energía

Sin embargo, era improbable que incluso los más cientificistas permanecieran eternamente inmersos en esta miopía mecanicista propia de la física newtoniana.  Los avances científicos en las últimas décadas han sido de tal envergadura que, paradójicamente, está siendo la propia ciencia la que nos está despertando de este sueño materialista.

A partir de Einstein y su famosa fórmula E=mc2 (energía es igual a masa por velocidad de la luz al cuadrado) sabemos que no existe, en sentido estricto, una diferencia real entre materia y energía. No sólo puede transformarse la una en la otra (como quedó demostrado en la tragedia de Hiroshima y Nagasaki), sino más que eso. Respaldados además por los avances de la física cuántica, hoy podemos afirmar que la materia y la energía son en realidad dos manifestaciones distintas de una misma sustancia universal.

Basta con reflexionar en el hecho de que la materia (incluyendo nuestro cuerpo) está formada por átomos, y que más del 99% del contenido del átomo es puro vacío. Por si fuera poco, el porcentaje restante (menos del 1%) no puede considerarse del todo la parte sólida de la realidad, ya que las partículas subatómicas parecen comportarse como partículas o como ondas dependiendo del estudio utilizado para determinarlo. Los científicos además han observado que algunas de estas partículas entran y salen de la existencia sin entender todavía el cómo y el por qué. Y por si fueran pocas todas estas consideraciones, habría que atender al hecho de que los átomos no están aglutinados, es decir, existe todavía más espacio vacío, no sólo hacia el interior de los átomos, sino entre ellos.

La “solidez” de la materia

Si la materia está formada por estos átomos semiaislados y vacíos de cualquier sustancia densa, surge inevitablemente una pregunta: ¿por qué la experimentamos como algo sólido?

A riesgo de sonar muy new age me atrevo a decir que todo lo que existe en el universo es en última instancia energía en vibración. Es decir, todo lo que existe en el universo tiene algo en común: vibra; y todo lo que existe en el universo se diferencia básicamente por algo: la manera en que vibra. Pues bien, son precisamente las diferentes frecuencias y ritmos vibratorios de la energía lo que condiciona la naturaleza de lo denso y lo sutil: a menor frecuencia vibracional más nos acercamos al plano material, a mayor frecuencia vibracional más nos acercamos, en el caso del ser humano, a los planos emocional y mental.

En resumen, la materia es algo así como energía “condensada” o “congelada”, por llamarla de alguna manera. Ciertamente la experimentamos como algo sólido, y la vivencia es real (no lo imaginamos). La equivocación esta en la interpretación mental que hacemos de esa experiencia, ya que la solidez de la materia es, en sentido estricto, una ilusión.

Reflexionar sobre estos fenómenos cuánticos es indispensable para desmitificar y comprender la medicina energético-vibracional en general y la medicina floral en particular (La terapia floral de Bach forma parte de estas diciplinas médicas debido a que utiliza como principal instrumento de apoyo remedios vibracionales en estado armónico extraídos de las flores).

La terapia floral, más que una alternativa, una necesidad

“Nunca podrá ser erradicada la enfermedad con los actuales métodos materialistas por la sencilla razón de que la enfermedad no es material en su origen” decía Edward Bach hace más de 80 años.

Hoy en día son pocos los que no se han percatado todavía de esta realidad. La salud humana no puede ser procurada únicamente con tratamientos materialistas. La naturaleza multidimensional del ser humano pide a gritos otros recursos terapéuticos naturales y sutiles que complementen a la medicina tradicional, tanto en el terreno de la prevención como de la sanación.

Una sociedad cada vez más despierta ha favorecido que las medicinas capaces de alcanzar las realidades más profundas y sutiles del ser humano estén en auge. Y dentro de las diferentes opciones existentes, la terapia floral está, sin duda (por su caracter holístico, espiritual, inocuo y eficiente), entre las más recomendadas y solicitadas.

Fuente: Miguel Ángel Barquín G-V
Publicado en revista CREESER

viernes, 17 de julio de 2015

Vitamina A : Funciones en el organismo.






La vitamina A o retinol, pertenece al grupo de las vitaminas liposolubles (soluble en grasa) y es esencial para el organismo. 

Su descubrimiento data de 1908, cuando investigaciones en el ganado, indicaban que existían otros factores diferentes a los carbohidratos, proteínas y grasas que eran necesarios para el mantenimiento de la salud de los animales. 
En 1913, una de estas sustancias fue descubierta por Elmer McCollum y Margaret Davis en la Universidad de Wisconsin-Madison, y de forma simultánea por Lafayette Mendel y Tomas Osborne en la Universidad de Yale. Quienes consideraron el nombre de la misma en base al descubrimiento previo de un factor soluble en agua: B (vitamina B), por lo que los investigadores le dieron el
nombre de factor liposoluble A (vitamina A) al nuevo factor. 
Durante la Primera Guerra Mundial se reconoció que las deficiencias clínicas y experimentales de vitamina A estaban relacionadas, cuando quedó de manifiesto que la xeroftalmía en seres humanos dependía de una disminución del contenido de grasa en la dieta.
Esta vitamina está presente en los alimentos de origen animal en forma de vitamina A preformada y se la llama retinol mientras que en los vegetales aparece como provitamina A, también conocido como carotenos (o carotenoides), entre los que se destaca el betacaroteno. Los betacarotenos son pigmentos naturales que se pueden encontrar en frutas y hortalizas de color rojo, naranja y amarillo, o también en vegetales verdes oscuros. 
El betacaroteno es una forma química requerida por el cuerpo para la formación de la vitamina-A.
Aproximadamente el 80 y 90 % de los ésteres de Retinol se absorben mientras que los betacarotenos lo hacen entre un 40 a 60 %. La mayor parte de la vitamina A, casi el 90% se almacena en el hígado, siendo el resto depositado en los pulmones, riñones y grasa corporal.

Funciones que desempeña

Estas son algunas de las funciones más importantes que realiza en el organismo:

En el Sistema óseo: Resulta necesaria para el crecimiento y desarrollo de huesos así como la dentición.
Para el desarrollo celular: Resulta esencial para el crecimiento, mantenimiento y reparación de las células de las mucosas, epitelios, piel, visión, uñas, cabello y esmalte de dientes.
En el Sistema inmune: Contribuye en la prevención de enfermedades infecciosas, especialmente del aparato respiratorio creando barreras protectoras contra diferentes microorganismos. Estimula las funciones inmunes, entre ellas la respuesta de los anticuerpos y la actividad de varias células producidas por la medula ósea que interviene en la defensa del organismo como fagocitos y linfocitos. Por ello promueve la reparación de tejidos infectados y aumenta la resistencia a la infección.
En el Sistema reproductivo: Participa en la función normal de reproducción,
contribuyendo a la producción de esperma como así también al ciclo normal
reproductivo femenino. Debido a su rol vital en el desarrollo celular, la vitamina A ayuda a que los cambios que se producen en las células y tejidos durante el desarrollo del feto se desarrollen normalmente.
En la Vista: Su labor es fundamental para la visión, ya que el Retinol contribuye a mejorar la visión nocturna, previniendo de ciertas alteraciones visuales como cataratas, glaucoma, pérdida de visión, ceguera crepuscular ,también ayuda a combatir infecciones bacterianas como conjuntivitis.
Tiene un carácter antioxidante: Ya previene el envejecimiento celular y la aparición de cáncer, al ser un antioxidante natural que elimina los radicales libres y protege al ADN de su acción mutagénica.

Su déficit puede provocar.

La carencia de vitamina A, trae aparejado diversas consecuencias entre las que se destacan:

Alteraciones oculares: Su déficit puede ocasionar ceguera crepuscular, es decir disminuye la agudeza visual al anochecer, sensibilidad extrema a la luz como así también resecamiento, opacidad de la córnea con presencia de úlceras, llamado xeroftalmia, la cual puede conducir a la ceguera.
Inmunidad reducida (defensas bajas): Aumenta la susceptibilidad a
infecciones bacterianas, parasitarias o virales ya que la vitamina A contribuye al
mantenimiento de la integridad de las mucosas. Al carecer de ella desaparece la
barrera contra las infecciones. Las células del sistema inmunitario también se ven afectadas, lo cual puede llevar a un aumento de células pre-cancerosas de los tejidos epiteliales de boca, garganta y pulmones.
Alteraciones óseas: Su déficit inhibe el crecimiento, pudiendo dar lugar a
malformaciones esqueléticas y aumentando la probabilidad de padecer dolencias
en articulaciones, debido a que obstaculiza la regeneración ósea. Esta situación se extiende también a la dentición pudiendo verse su desarrollo, relantizado.
Alteraciones cutáneas: Su falta provoca una hiperqueratinización, es decir la piel se vuelve áspera, seca, con escamas (piel de gallina, piel de sapo), el cabello se torna quebradizo y seco al igual que las uñas
Otros: Cansancio general y pérdida de apetito, pérdida de peso, alteración de
la audición, gusto y olfato, alteraciones reproductivas, diarreas, pérdida de vitamina C y cálculos renales.

Valores normales.

Los rangos de los valores normales pueden variar ligeramente entre diferentes laboratorios.
Algunos laboratorios utilizan diferentes mediciones o analizan muestras diferentes. Hable con el médico acerca del significado de los resultados específicos de su examen.
Los valores normales fluctúan entre 50 y 200 microgramos por decilitro.

Significado de resultados anormales.

Los valores por debajo de lo normal significan que usted no tiene suficiente vitamina A en su sangre, lo cual puede causar:

- Problemas en los huesos o los dientes en los niños pequeños.
- Ojos resecos o hinchados.
- Pérdida del cabello.
- Inapetencia.
- Ceguera nocturna.
- Infecciones recurrentes.
- Erupciones cutáneas.

Una deficiencia de vitamina A puede ocurrir si su cuerpo tiene problemas para absorber las grasas a través del tubo digestivo. Esto puede ocurrir si usted tiene:

- Celiaquía.
- Fibrosis quística.
- Pancreatitis.

Precauciones y Datos a tener en cuenta.

Los ácidos grasos poliinsaturados actúan en contra de la vitamina A. Si se toman cantidades superiores a 400 UI/día de vitamina E, se necesitan por lo menos 10.000 UI de vitamina A. Las vitaminas del grupo B siempre deben ser apoyadas por otras vitaminas igualmente del grupo B para que el efecto sea más potente. Sin embargo debemos recordar que la ingesta continuada de
una vitamina de este grupo, puede provocar la deficiencia de otra del mismo grupo.

- La vitamina A se mantiene estable a temperaturas ordinarias de conservación y de cocción.
- Es relativamente estable a la luz y el calor pero es destruida por oxidación (al estar expuesta al oxígeno se pierde vitamina)
- La biodisponibilidad de carotenos aumenta a través de la cocción (al dente) pero cuando la misma es excesiva, produce el efecto contrario, es decir la disminuye considerablemente.
- La fritura de alimentos ricos en vitamina A, al ser esta soluble en grasa, Carotenos y retinol pasan al medio graso perdiéndose el contenido de vitamina del alimento a consumir.
Se recomienda comer verduras frescas ya que la deshidratación de las mismas reduce la cantidad de carotenos.
- La presencia de vitamina E y otros antioxidantes también aumentan la biodisponibilidad de vitamina A.
- Los vegetarianos que no consumen productos lácteos ni huevos necesitan carotenos para satisfacer su necesidad de vitamina A. Para ello es necesario que incluyan en su dieta diaria al menos 5 porciones de frutas y vegetales prefiriendo aquellos de hojas verdes y frutas de color naranja o amarillo.
- El exceso de alcohol irrita el tracto digestivo y así inhibe la absorción de vitamina A.
- Algunas investigaciones sugieren que dosis más altas de 10.000 unidades/día, podrían aumentar el riesgo de osteoporosis y fractura de cadera, especialmente en la gente de más edad. Los adultos que consumen productos lácteos bajos en grasas, que están enriquecidos con vitamina A, y que además comen una gran cantidad de frutas y verduras por lo general no necesitan suplementos de vitamina A o multivitaminas que contengan vitamina A.
- El uso a largo plazo de grandes cantidades de vitamina A podría causar serios efectos secundarios incluyendo fatiga, irritabilidad, cambios mentales, anorexia, malestar estomacal, náuseas, vómitos, fiebre leve, transpiración excesiva y muchos otros efectos secundarios. 
- En las mujeres que ya han pasado la menopausia, el tomar mucha vitamina A puede aumentar el riesgo de osteoporosis y fractura de cadera.
- Ya que la bilis aumenta la absorción de grasas, es importante también para la
absorción de la vitamina A.

Advertencias y precauciones especiales.

Embarazo y lactancia: La vitamina A es probablemente segura para las
mujeres embarazadas o amamantando cuando la toman en las cantidades recomendadas que son menos de 10.000 unidades por día. Cantidades más altas posiblemente no son seguras.
La vitamina A puede causar defectos de nacimiento. Para las mujeres embarazadas es muy importante controlar la ingesta de vitamina A, de todas las fuentes, en los primeros tres meses del embarazo. La vitamina A se encuentra en muchos alimentos, incluyendo los productos de origen animal, principalmente el hígado, en algunos cereales enriquecidos y en suplementos dietéticos.

Uso excesivo de alcohol: El tomar alcohol puede potencialmente aumentar los efectos dañinos de la vitamina A en el hígado.

Tiene un tipo de colesterol alto poco común llamado “hiperlipoproteinemia de Tipo V”.
Esta enfermedad podría aumentar el riesgo de intoxicación por vitamina A. No tome vitamina A si tiene esta enfermedad.

Enfermedad hepática. El consumo de grandes cantidades de vitamina puede empeorar la enfermedad del hígado.

Interacciones con Medicamentos.

Medicamentos para problemas de la piel (Retinoides). Algunos medicamentos que se usan para las enfermedades de la piel tienen efectos como los de la vitamina A. El tomar píldoras de vitamina A y estos medicamentos para las enfermedades de la piel podría producir muchos
efectos y efectos secundarios comos los de la vitamina A.

Antibióticos (Antiobióticos de tetraciclinas).

Interacciones con Plantas, Suplementos y Alimentos.

Hierro. Los glóbulos rojos necesitan hierro para hacer la hemoglobina, la sustancia química que transporta el oxígeno a través del cuerpo. El tomar vitamina A parece aumentar los niveles de hemoglobina en las personas que tienen niveles bajos de hierro y de vitamina A.
Alimentos ricos en grasas. El comer comidas ricas en grasas ayuda al cuerpo a absorber la vitamina A.

Dosis Terapéuticas.

La vitamina A es segura para los niños si se toma en las cantidades recomendadas. Cuando se toman cantidades más grandes que las recomendadas, los efectos secundarios pueden incluir irritabilidad, sueño, vómitos, diarrea, pérdida de conciencia, dolor de cabeza, problemas
visuales, peladuras de la piel, aumento en el riesgo de tener neumonía y otros problemas.

Las siguientes dosis han sido estudiadas en investigaciones científicas:

POR VÍA ORAL:

El nivel de consumo adecuado (AI) de vitamina A en infantes ha sido establecido:

- Desde el nacimiento hasta 6 meses: 400 mcg/día (1300 unidades).
- De 7 a 12 meses: 500 mcg/día (1700 unidades).

Los niveles de La Ingesta Diaria Recomendada (RDA) para los niños y adultos han sido establece:

- Niños de 1 a 3 años: 300 mcg/día (1000 unidades).
- Niños de 4 a 8 años: 400 mcg/día (1300 unidades).
- Infantes de 9 a 13 años: 600 mcg/día (2000 unidades).
- Hombres desde 14 años y mayores: 900 mcg/día (3000 unidades).
- Mujeres desde 14 años y mayores: 700 mcg /día (2300 unidades).
- En el embarazo: de 14 a 18 años: 750 mcg /día (2500 unidades).
- En el embarazo de 19 años y mayores: 770 mcg/día (2600 unidades).
- Durante la lactancia: de 14 a 18 años: 1200 mcg/día (4000 unidades).
- Durante la lactancia de 19 años y mayores: 1300 mcg/día (4300 unidades).

Los Niveles de Ingesta Máximos Tolerables (UL) de vitamina A también han sido establecidos.

El UL es el nivel más alto de ingestión que es probable que no presente riesgo de producir efectos dañinos. Los Uls para la vitamina A son para la vitamina A preformada (retinol) y no incluyen a los carotenoides de la provitamina A:

- Para bebés y niños desde el nacimiento hasta 3 años: 600 mcg/día (2000 unidades).
- Niños de 4 a 8 años: 900 mcg/día (3000 unidades).
- Infantes de 9 a 13 años: 1700 mcg /día (6000 unidades).
- Adolescentes de 14 a 18 años (incluyendo el embarazo y la lactancia): 2800 mcg/día (9000 unidades).
- Adultos de 19 años y mayores (incluyendo el embarazo y la lactancia): 3000 mcg /día (10000 unidades).

NOTAS.

La dosis de vitamina A es más comúnmente expresada en unidades, pero a veces se usan dosis en microgramos.
El comer 5 porciones de frutas y verduras por día proporciona alrededor del 50 a 65% de la RDA de vitamina A para adultos.

Toxicidad.

La hipervitaminosis A se refiere a un depósito anormal en el organismo de grandes cantidades de vitamina A (retinol). Normalmente ésta se da por la ingesta excesiva de suplementos vitamínicos. Existen varios efectos adversos entre los que se destacan:

- Defectos al nacer: Se da cuando el suplemento que tiene altas dosis de retinol se ingiere durante un tiempo, varios días o semanas y especialmente durante el primer trimestre del embarazo.
- Anormalidades en el hígado.
- Densidad mineral ósea reducida.
- Desórdenes del sistema nervioso central.

Signos y síntomas de toxicidad o hipervitaminosis.

- Anorexia.
- Pérdida de peso.
- Vómitos y nausea.
- Visión borrosa.
- Irritabilidad.
- Hepatomegalia (inflamación del hígado).
- Alopecia.
- Jaquecas.
- Insomnio.
- Debilidad, poca fuerza muscular
- Amenorrea (cese del periodo menstrual).
- Hidrocefalia e hipertensión craneana en niños.
- Piel seca o escamosa.
- Diarreas.

Un signo carente de peligrosidad es la hipercarotenosis. El consumo excesivo de verduras puede producirlo. El exceso de carotenos se deposita debajo de la piel dando un color amarillento en palma de las manos. Los beta carotenos son considerados seguros generalmente ya que no están asociados con efectos adversos. Su conversión a vitamina A disminuye cuando los depósitos de ésta en el organismo son suficientes. Solo pueden producir hipercarotenosis, la cual no es considerada peligrosa para la salud. Cuando se disminuye esta
ingesta excesiva, el color de la piel se normaliza. Se han establecido niveles de ingesta máximas tolerables (tolerable upper intake levels: UL) para prevenir el riego de toxicidad con vitamina A. Los efectos adversos se incrementan a ingestas mayores al nivel máximo tolerable.
Estos niveles no son aplicables en personas que padecen de malnutrición y que reciben periódicamente vitamina A ni tampoco en individuos que son tratados con vitamina A para tratar diversas enfermedades como la retinitis pigmentosa.

Nutrientes sinérgicos.

Estos son algunos elementos que unidos a la vitamina A, potencian su efecto:

- Vitaminas del grupo B: Como preservadoras de la vitamina A.
- Vitamina C: Evita la oxidación de la vitamina A, previniendo los efectos negativos en caso de intoxicación.
- Vitamina E: Actúa como antioxidante.
- Vitamina F.
- Vitamina D.
- Colina (B7).
- Calcio.
- Fósforo.
- Zinc.

Alimentos ricos en vitamina A.

Quesos: Camembert, Limburgo. Cheddar. Emmental.
Grasas: Aceite de hígado de bacalao. Margarina. Mantequilla.
Pescados de río: Anguila.
Pescados en conserva: Atún en aceite. Anguila ahumada.
Aves: Pollo.
Aceites: Aceite de hígado de pescado.
Frutas y Plantas: Achicoria. Ají. Albaricoque en almíbar. Batata. Berros.
Boniato. Brócoli. Calabaza. Caqui. Col verde. Coles de Bruselas. Damasco. Durazno. Diente de león. Endivias. Espárrago. Espinacas. Bayas de espino amarillo. Frutas de pepitas. Guisantes. Lechuga. Maíz dulce. Mamón. Mandarinas. Mango. Melón verde. Melón amarillo (pulpa). Papaya. Perejil. Pimiento verde. Puerro. Radiccio. Saúco negro. Serba. Tomate. Zanahoria. Zapallo.
Hortalizas: En todos los vegetales amarillos a rojos o verdes oscuros.
Huevos: Yema.
Lácteos: Leche y derivados.

Enfermedades en las cuales su uso puede hacerse aconsejable.

Estas son algunas de las enfermedades donde el uso de la vitamina A, puede estar indicado:

Aparato Respiratorio: Asma. Bronquitis. Bronquiectasia. Catarros. Neumonía.
Pleuresía. Resfriados. Rinitis. Sinusitis. Tuberculosis.
Dermatología: Acné. Alopecia. Dermatitis. Eccemas. Psoriasis. Sequedad en la piel. Seborrea.
Estomatología: Caries dentales. Alteraciones en la dentición y su esmalte.
Oftalmología: Cansancio ocular. Cataratas. Ceguera crepuscular. Degeneración macular. Desprendimiento de retina. Glaucoma.
Sistema inmunitario: Enfermedades degenerativas. Infecciones. Gripe.
Sistema Reproductor: Infertilidad masculina y femenina. Desarrollo del feto.
Traumatología/Reumatología: Artritis. Artrosis. Espondiloartritis anquilosante. Osteoporosis. Poliartritis reumatoide. Raquitismo. Reumatismo. Sinovitis tóxica.
Trastornos de las uñas: Manchas. Uñas débiles y quebradizas.

Otros:

- Cáncer.
- Debilidad capilar.


Fuente: Libro, Funciones en el organismo de vitaminas, minerales y aminoácidos.

martes, 14 de julio de 2015

Vitaminas, Minerales y Aminoácidos

FUNCIONES EN EL ORGANISMO DE VITAMINAS, MINERALES Y AMINOÁCIDOS



Las vitaminas, minerales y aminoácidos son los pilares de nuestro cuerpo. Cada una de ellas tiene sus funciones, las cuales son indispensables para que el organismo funcione correctamente.

Vamos a publicar una serie de entradas en las que os daremos información sobre 16 vitaminas, 22 minerales y 26 aminoácidos.

En cada una de ellas se describirán extensamente:

- Sus funciones en el organismo.
- Qué puede ocasionar su deficiencia.
- Lo que su déficit puede ocasionar en el organismo.
- Sus valores normales en el cuerpo humano.
- Las precauciones y datos a tener en cuenta antes de consumirlos.
- Las interacciones que pueden sufrir con fármacos, plantas, alimentos y suplementos.
- Las dosis terapéuticas recomendadas para diferentes enfermedades.
- Los efectos secundarios que puede causar su intoxicación.
- Los nutrientes sinérgicos que potencian su efecto.
- Los alimentos que las contienen.
- Las enfermedades para las que su uso puede hacerse adecuado.

Empecemos por una breve descripción:

Qué son las vitaminas y sus funciones en el organismo.

Entre los años 1906 y 1912 el gran bioquímico inglés Sir Frederick Hopkins, fue quien propuso para esas sustancias desconocidas que hoy llamamos vitaminas, el nombre de "factores accesorios de la alimentación".

Todo se inicio cuando comenzaron a estudiar el porqué se producían ciertas enfermedades y se llego a la conclusión de que las diferentes dolencias se generaban por la falta de algunas sustancias.

En aquellos años no se conocía la estructura química de las vitaminas, pero si se sabía que algunas aparecían asociadas a los componentes grasos de los alimentos (vitaminas liposolubles), y otras a la parte acuosa (vitaminas hidrosolubles). El descubrimiento de las vitaminas ha escrito una de las páginas más brillantes de la ciencia moderna y ha sido el resultado de la estrecha colaboración entre las distintas disciplinas científicas.

Vitaminas y minerales son dos nutrieres que regulan los procesos metabólicos del organismo.
Se les llama micro-nutrientes porque, pese a ser esenciales para la salud, el organismo solo los necesita en cantidades pequeñas. Es importante que sepamos que son substancias químicas no sintetizables por el organismo, presentes en pequeñas cantidades en los alimentos y son indispensables para la vida, la salud, la actividad física y cotidiana.
Éstas, no producen energía y por tanto no implican calorías. Intervienen como catalizador en las reacciones bioquímicas provocando la liberación de energía. 

En otras palabras, la función de las vitaminas es la de facilitar la transformación que siguen los sustratos a través de las vías metabólicas.

Identificar las vitaminas ha llevado a que hoy se reconozca, por ejemplo, que en el caso de los deportistas haya una mayor demanda vitamínica por el incremento en el esfuerzo físico, probándose también que su exceso puede influir negativamente en el rendimiento.

Conociendo la relación entre el aporte de nutrientes y el aporte energético, para asegurar el estado vitamínico correcto, es siempre más seguro privilegiar los alimentos de fuerte densidad nutricional (legumbres, cereales y frutas) por sobre los alimentos meramente calóricos.

Las vitaminas se dividen en dos grandes grupos:

Liposolubles: Estas se diluyen en grasa y nuestro cuerpo tiene algunas reservas. Las componen las siguientes vitaminas: A, D, E y K.
Hidrosolubles: Estas se diluyen en agua y hay que reponerlas a diario porque se eliminan por la orina. Estamos hablando de las vitaminas: B1, B2, B3, B6, B12 y C.

Compuestos considerados 'cuasi-vitaminas':

Existen otros componentes, específicamente ácidos considerados vitaminas que se consideraban pertenecientes al grupo B de vitaminas hidrosolubles, que aportan importantes nutrientes al organismo. Si bien se demostró que estos no son vitaminas, sí se ha establecido que son muy útiles al organismo y metabolismo.

Necesidades diarias.

Las vitaminas son fundamentales para las diferentes especies, puesto que no pueden sintetizarse en el organismo y eso es justamente lo que la define como tal: la necesidad de su presencia en la dieta. El requerimiento diario de vitaminas que el organismo necesita ha sido establecido científicamente tras años de investigación. Las cantidades necesarias son diferentes según sea el sexo y la edad de la persona; y en el caso de las mujeres también cambia durante el embarazo y la lactancia.

Los pequeños déficit pueden desencadenar.

Algunas personas cuentan con carencias vitamínicas sistemáticas, y son candidatos a predisponerse a problemas por carencia de atención a falencias alimenticias. A este grupo de riesgo puede considerárselo frecuentemente como víctimas de este tipo de problemas.

La población de más alto riesgo es:

Adolescentes, sobre todo chicas. Su alimentación es muchas veces inadecuada.
Mujeres en edad fértil, ya que con la menstruación se pierde mucho hierro.
Consumir algunos medicamentos más de 15 días ya que algunos fármacos interactúan con los nutrieres.

De cualquier forma, estas son algunas de las consecuencias de una carencia vitamínica:

- Riesgo de infecciones.
- Menor concentración y rendimiento intelectual.
- Astenia y/o cansancios.
- Desánimo, irritabilidad.

Además de la alimentación se puede tener carencia de micro-nutrientes por:


- Eliminación de éstos por orina o sudor.
- Aumento de la necesidad por dieta hipocalórica, exceso de trabajo, alteraciones hormonales, embarazo o lactancia.
- Absorción intestinal alterada.
- Consumo en exceso de café, tabaco, alcohol y té. Se sabe con seguridad que los fumadores necesitan más cantidad de vitaminas C y E.

- Métodos de cocción de alimentos que afectan a su conservación.

Los suplementos se pueden aconsejar en los siguientes casos:

Así como son indispensables para el organismo, el exceso de vitaminas puede tener efectos graves sobre la salud. A esto se llama hipervitaminosis. En muchos casos el exceso puede ser tóxico para el organismo, por tanto se debe tener cuidado especialmente cuando se suplementa a una persona con vitaminas. 
Por lo general, una persona que lleva una alimentación normal o completa, nunca presenta carencia o exceso de vitaminas.
Sin embargo hay determinas situaciones o factores de riesgo que aconsejan suplementos vitamínicos. Estos son algunos de ellos:

- Ancianos con carencias importantes.
- Adultos con una dieta inferior a 1.800 calorías.
- Anorexia.
- En regímenes de adelgazamiento.
- Deportistas.
- Embarazo.
- Lactancia.
- Enfermedades que así lo requieran.

En la siguiente publicación hablaremos de la vitamina A: sus funciones, su déficit, sus valores normales y toda la información necesaria.

Fuente: Libro, Funciones en el organismo de vitaminas, minerales y aminoácidos.

www.terapianaturalintegral.es

viernes, 12 de junio de 2015

Premio Nobel de química denunció que las farmacéuticas no quieren curar a la gente.



Premio Nobel de química denunció que las farmacéuticas no quieren curar a la gente.

El norteamericano Thomas Steitz aseveró que “gran parte de la industria farmacéutica (Big-Pharma) cerró vitales investigaciones sobre antibióticos porque los antibióticos son medicamentos que curan a la gente“.

Thomas Steitz es premio Nobel de Química del año 2009, y realizó la denuncia en España, Madrid, el (viernes) 26 de este mes. Asegurando que los laboratorios farmacéuticos no llevan a cabo investigaciones sobre antibióticos eficientes porque “no quieren que la gente se cure”.

Y lo hacen en virtud del beneficio económico.

Para Thomas Steitz la industria farmacéutica considera un buen negocio que las enfermedades sean crónicas y requieran medicamentos para “toda la vida”.

Steitz, denunció que “la mayoría de los grandes laboratorios y la industria farmacéutica en su conjunto, cerraron sus estudios sobre antibióticos porque los antibióticos curan a las personas”.

El sistema monetario produce este tipo de aberraciones induciendo primero a la aparición de mega-corporaciones corruptas que buscan beneficios económicos por sobre el bienestar de la humanidad. Y segundo, a dejar que las enfermedades sean crónicas porque significan más dinero y producen ganancias “seguras”. Cualquier compañía farmacéutica lo sabe y su incentivo es acumular beneficios financieros, no mejorar la salud.

Steitz no es un “conspirador paranoico”, el científico es Investigador del Instituto Médico Howard Hughes de la Universidad estadounidense de Yale y premio Nobel de Química. Asistió al Congreso Internacional de Cristalográfica (estudio de la estructura ordenada de los átomos en los cristales de la naturaleza), que se realizó en la ciudad de Madrid España.

En cuanto a la tuberculosis, Steitz realizó una intensa investigación que lo llevó a averiguar el funcionamiento mediante el cual podría operar un nuevo antibiótico que combatiría las cepas resistentes a la enfermedad. La tuberculosis diezma principalmente a todo el sur de África.

El prestigioso y reconocido científico dijo en una conferencia de prensa que es necesaria una inversión económica importante para el desarrollo de este medicamento, y que la industria farmacéutica colabore para “avanzar en la investigación”. Steitz declaró que “…es muy complicado para nosotros hallar una compañía farmacéutica o laboratorio que acepte invertir en el desarrollo de este medicamento, trabajando con nosotros. Porque la Industria Farmacéutica (Big Pharma) considera que la venta de antibióticos es un mal negocio, y que empeora en países como Sudáfrica”, “como no les reditúa beneficios económicos prefieren invertir en medicamentos para toda la vida”, continuó.

La persecución del éxito financiero y la falta de escrúpulos han corrompido la ciencia.

Naciones responsables podrían solucionar el problema.

En la actualidad, acorde al Dr. Steitz, la creación de nuevos y efectivos antibióticos son “apenas un sueño, o una lejana esperanza, hasta que alguien se digne a financiar el trabajo”.

El norteamericano Steitz junto a otros científicos europeos, como Enrique Gutiérrez-Puebla y Martín Ripoll (de España), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), realizaron un llamado a la toma de consciencia, por parte de los gobiernos de todas las naciones, para que destinen fondos a la investigación cientifica. Los expertos informaron que la resistencia bacteriana a los antibióticos hace necesario seguir investigando “indefinidamente”.


Fuente: https://elnuevodespertar.wordpress.com/2011/09/01/premio-nobel-de-quimica-denuncio-que-las-farmaceuticas-no-quieren-curar-a-la-gente/

Colesterol: los medicamentos que alargan la enfermedad




Colesterol: los medicamentos que alargan la enfermedad

Los médicos y farmacéuticos quieren convencernos de que el colesterol es una de las principales causas de infartos y accidentes cerebrovasculares (infartos cerebrales), algo que es completamente falso.

¿Por qué lo dicen? Para vender más estatinas, los fármacos utilizados para combatir el colesterol.

En España, la mitad de la población adulta tiene el colesterol alto. De ellos, el 50% lo sabe y, de éstos, casi la mitad está siendo tratada con fármacos para reducirlo, según el Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular (Enrica).

Pero el colesterol no es ningún veneno, y las personas que están tomando estatinas ponen en peligro su salud, porque estos medicamentos vienen acompañados de una interminable lista de efectos secundarios: desde insuficiencia cardiaca hasta dolores musculares, pasando por pérdidas de memoria y lesiones en el hígado.

Por otro lado, un estudio publicado por el American Heart Journal (enero 2009) en el que se analizó a 137.000 pacientes ingresados en hospitales de Estados Unidos por crisis cardiacas demostró que alrededor del 75% de estos pacientes tenía unos niveles de colesterol “normales”.

Objetivo: que estemos permanentemente enfermos

¿Por qué ni los médicos, ni los cirujanos, ni los hospitales ni las empresas farmacéuticas, ni tantos profesionales de la medicina, nos dicen la verdad acerca de las estatinas?

¿Por qué no quieren que sepamos que los medicamentos que disminuyen la tasa de colesterol provocan tantos efectos secundarios, sin proteger contra las enfermedades cardiovasculares?

Existen varios motivos:

Por una parte están los miles de grandes cardiólogos y catedráticos de Medicina que deberían reconocer públicamente que llevan treinta años equivocados y –créame- eso no es fácil... Hoy en día, a las personas que se muestran críticas o en desacuerdo con esta tendencia se las tacha de herejes, ignorantes, y se las deja en ridículo. El extraordinario libro del cardiólogo francés Michel de Lorgeril sobre la prevención de infartos por medios naturales ha sido completamente ignorado por la prensa. Sólo porque denuncia, basándose en argumentos científicos, una verdad que molesta demasiado al sector médico. 

Sin embargo, Michel de Lorgeril es un reputado investigador del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia (CNRS) y ha escrito cientos de artículos en las más prestigiosas revistas científicas. Su libro contiene la información más actual sobre este estudio, así como numerosos consejos vitales y tranquilizadores para aquellas personas que temen por su corazón y sus arterias.

En vista de lo importantes que son estas conclusiones para millones de enfermos en todo el mundo, el silencio de los medios de comunicación es inexplicable.

Por otro lado, la medicina se ha convertido desgraciadamente en un negocio. Y si no se toman medicamentos, si se aboga por la prevención o si los enfermos se curan ellos mismos por medios naturales… nadie gana un céntimo.

El nutriente que nos quieren esconder

Entre los efectos no deseados de las estatinas, uno de los más perjudiciales para la salud es que el organismo se queda prácticamente sin reservas de la coenzima Q10 (CoQ10).

La CoQ10 trabaja en las mitocondrias, que son como pequeñas “centrales térmicas” que aportan a los músculos la energía necesaria para poder contraerse.

Ahora bien, ¿cuál es el músculo más importante del organismo, el más necesario? El corazón, por supuesto.

La CoQ10 resulta fundamental para que nuestros músculos funcionen, y el corazón es el músculo vital por excelencia.

Intentar curar el corazón vaciando las reservas de CoQ10 puede compararse con que un mecánico estafador nos truque el motor del coche prometiéndonos un rendimiento mejor y, al darnos la vuelta, nos vacíe el depósito.

Si se toman medicamentos que reducen el nivel de CoQ10, como es el caso de los que se toman contra el colesterol, debemos compensarlo obligatoriamente tomando suplementos de CoQ10 por vía oral.

En la actualidad muy pocos médicos informan de ello a los pacientes. Algo inaceptable.

El colesterol es bueno para la salud

La comunidad científica y médica suele tratar con desprecio al colesterol, pero lo cierto es que es un componente básico del cuerpo humano. De hecho, una tasa de colesterol demasiado baja está directamente relacionada con sufrir problemas de salud, en particular hemorragias cerebrales (infartos), es decir, una arteria que estalla en el cerebro provocando una hemorragia que a su vez provoca una parálisis instantánea (o ceguera, pérdida de memoria, etc.).

También se ha relacionado tener unos niveles de colesterol muy bajos con un mayor riesgo de padecer cáncer.

Tantos estudios científicos han relacionado el riesgo de sufrir cáncer con el colesterol, que no tiene sentido y además es peligroso alegrarse de tener unos niveles bajos, o más aún intentar alcanzarlos mediante una alimentación pobre en grasas o -peor aún- con medicamentos.

Algunos científicos han intentado demostrar que esta relación entre colesterol bajo y un riesgo mayor de mortalidad es fruto de una “causalidad inversa”. 

Dicho de otra manera, las enfermedades crónicas como el cáncer provocarían la bajada de los niveles de colesterol, y no a la inversa (hipótesis de Iribarren).

Pero esta hipótesis se ha desechado después de varios estudios epidemiológicos llevados a cabo durante largos períodos de tiempo (19 y 20 años) con personas con una tasa de colesterol muy reducida.

Anuncio especial

¿Le parece normal que tantas personas vayan de médico en médico durante años en busca de una segunda opinión? ¿Es necesario resignarse a tomar medicamentos químicos hasta el final de nuestros días, aguantando sus efectos secundarios?

¡Por supuesto que no! 

El colesterol es necesario para tener un nivel óptimo de vitamina D

Que el colesterol sea el ingrediente básico de la vitamina D podría explicar este vínculo entre una tasa baja de colesterol y el cáncer; de hecho, la vitamina D es colesterol que ha sufrido una alteración química en la piel bajo los efectos de la exposición al sol.

La vitamina D desempeña un papel crucial en la regulación de la reproducción celular. La carencia crónica de vitamina D puede favorecer un desarrollo anárquico de las células y, por consiguiente, tumores cancerígenos.

Durante cuatro años se llevó a cabo una investigación para analizar la posible interrelación entre el consumo de dos medicamentos contra el colesterol (la Simvatastina y el Ezetimibe) con un riesgo mayor de cáncer. Las conclusiones fueron tajantes: al comprobar los resultados en los que se había tomado Simvastatina y Ezetimibe de forma conjunta, el riesgo de muerte por cáncer se había incrementado en un 45%.

Pero los científicos hicieron caso omiso de estos resultados, atribuyéndolos sorprendentemente al “azar”.

Cuando menos extraño, ¿no?

Si entre sus familiares y amigos hay alguien preocupado por el colesterol, o incluso medicándose con estatinas, le invito a reenviarle esta información.

¡A su salud!

Jean M. Dupuis

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El 10% de la población toma medicamentos contra el colesterol, pese a que estos medicamentos provocan efectos secundarios potencialmente graves.

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Fuente :  http://www.saludnutricionbienestar.com/

Fuentes:

Alawi A, et al. Statins, Low-Density Lipoprotein Cholesterol, and Risk of Cancer. Journal of the American College of Cardiologists 2008;52(14):1141-7
Peto R, et al. Analyses of cancer data from three ezetimibe trials. N Engl J Med. 2008;359(13):1357-66
Rossebo AB, et al. Intensive lipid lowering with simvastatin and ezetimibe in aortic stenosis. N Engl J Med. 2008;359(13):1343-56
Schatzkin A, et al. Serum cholesterol and cancer in the NHANES I epidemiologic followup study. National Health and Nutrition Examination Survey. Lancet 1987;2:298-301
Yang X, et al. Independent associations between low-density lipoprotein cholesterol and cancer among patients with type 2 diabetes mellitus. Canadian Medical Association Journal 2008;179(5):427-437

Michel de Lorgeril (avec Patricia Salen), Prévenir l'infarctus et l'AVC – Thierry Souccar Editions (2012)

sábado, 23 de mayo de 2015

Alergia y asma: ¿cómo se relacionan?


Alergia y asma: ¿cómo se relacionan?

Aunque son dos afecciones distintas, el asma y las alergias están íntimamente relacionadas, hasta el punto de que las personas alérgicas son más propensas a padecer de asma. Aquellos que sufren de ambas deberán conocer muy bien qué alérgenos les afectan para poder evitarlos, o tratar de paliar sus efectos.

Según un informe elaborado por la World Allergy Organisation (WAO) en 2006, el conjunto de enfermedades alérgicas representa la causa más común de enfermedad crónica en países desarrollados, mientras aumenta su incidencia en países en desarrollo. La WAO estima que el 30-40% de la población mundial sufrirá como mínimo un episodio alérgico a lo largo de su vida, ya que los factores ambientales (además de los genéticos) son determinantes en el desarrollo de esta patología.

Cuando hablamos de reacción alérgica, en realidad nos estamos refiriendo a un proceso hipersensible por el cual una persona reconoce como extraña una sustancia (alérgeno) normalmente inocua para la mayoría de la población. Dicha sustancia provoca en la persona afectada una reacción específica y desproporcionada del sistema inmunitario, generando síntomas de muy diversa índole en el organismo.

Los principales alérgenos conocidos son los pólenes, los insectos, los ácaros del polvo, los hongos, los restos epiteliales de animales de compañía (pelos, escamas, saliva, orina o heces), así como algunos alimentos y aditivos (huevo, leche, pescados, mariscos, frutas, frutos secos...) y medicamentos.

La respuesta alérgica

 Una de las formas más frecuentes de hipersensibilidad conducente a la reacción alérgica es la que conocemos como hipersensibilidad inmediata. Se trata de un mecanismo de respuesta inmunológico en el que intervienen unos anticuerpos llamados inmunoglobulinas E (IgE). Estos anticuerpos se producen en respuesta a la exposición del alérgeno en cuestión. Las IgE participan junto con determinadas células del sistema inmunitario (mastocitos y basófilos) en el reconocimiento del alérgeno, uniéndose a él. De este modo, los mastocitos y basófilos liberan sustancias como la histamina y otros mediadores inflamatorios que generarán los síntomas característicos de las reacciones alérgicas.

La respuesta alérgica no se produce la primera vez que se está expuesto al alérgeno. En esta primera ocasión se activa un proceso silencioso denominado sensibilización. Los anticuerpos deben producirse tras una o varias exposiciones previas al alérgeno. De esta forma, la generación de IgE en pacientes sensibilizados hará que, en la siguiente toma de contacto, el organismo se vea capacitado para reaccionar rápidamente frente al alérgeno, provocando los síntomas típicos de la reacción alérgica.

Alergias estacionales

Algunas alergias pueden manifestarse en determinados períodos del año: son las llamadas alergias estacionales, y suelen estar vinculadas a los alérgenos que entran en contacto por vía aérea provocando una reacción alérgica en el tracto respiratorio (conjuntivas, nariz y bronquios). En concreto, el polen de los árboles (plátano, olivo, ciprés, abedul...) al inicio de la primavera, y el de las gramíneas entre mayo y julio y en otoño, representan los períodos de máxima sensibilización.

Otro tipo de alergias dan lugar a manifestaciones clínicas que persisten a lo largo de la vida, aunque pueden aparecer períodos de empeoramiento intenso que se relacionan con la exposición al agente que produce la alergia. En este caso, las alergias están más vinculadas a las formas perennes, es decir, a esos alérgenos que pueden provocar sintomatología alérgica durante todo el año.

Relación alergia - asma

 En función de la vía de exposición, los alérgenos se pueden clasificar en tres categorías: los alérgenos contactantes (o de contacto) provocan urticaria, dermatitis de contacto y atópica; los alérgenos por ingestión o inoculación son responsables de enfermedades alérgicas tales como la rinoconjuntivitis, la urticaria, la anafilaxia y el asma bronquial; y por último, los alérgenos inhalantes suelen ser causa principal de patologías como la rinitis, la conjuntivitis o el asma.

Ahora bien, una persona puede tener asma, rinitis o cualquier otra enfermedad, y padecer además algún tipo de alergia. En este sentido, se dice que una persona tiene asma si tiene episodios de tos, “pitos” en el pecho y dificultad respiratoria. Síntomas que pueden ser debidos a una alergia; es decir, esa persona tiene asma alérgica. Podemos decir, por tanto, que la alergia es una causa de asma, pero no todas las personas que sufren de asma son alérgicas.
Hay que decir que el asma alérgico puede reaccionar con toda clase de desencadenantes. Los bronquios ya inflamados e inestables reaccionan con muchos estímulos, por ejemplo el propio alérgeno, las infecciones, el aire frío, los contaminantes del aire, los ambientes con humo de tabaco, los esfuerzos físicos, los olores fuertes, el nerviosismo o el estrés. Sin embargo, la mayoría de estos desencadenantes no son la causa del asma, sino que actúan sobre los bronquios ya inflamados.

Podemos comparar esta circunstancia con una persona que sufre una lesión en el tobillo, y se le inflama la articulación. Apretar el tobillo con el dedo produce dolor, mientras que la misma presión en el tobillo sano no causa ninguna molestia. Lo mismo ocurre, pues, con los estímulos sobre los bronquios sanos sin alergia, y los bronquios ya inflamados por la alergia.

Soluciones naturales

Comino negro: diversos estudios realizados sobre pacientes con rinitis alérgica han demostrado el efecto antiinflamatorio del aceite de las semillas del comino negro. Alivia los síntomas asociados a la rinitis (congestión nasal, picor, rinorrea, estornudos), y ejerce una actividad antihistamínica en pacientes asmáticos.

Quercitina: flavonoide muy eficaz para mejorar los procesos alérgicos. Estabiliza las membranas de los mastocitos, reduciendo la liberación de histamina. Además, inhibe la producción de enzimas que intervienen en la síntesis de otros mediadores inflamatorios.

Bromelina: su actividad se centra en su acción mucolítica en las enfermedades respiratorias. Además, reduce el edema y la inflamación asociada a la rinitis alérgica.

Bioflavonoides cítricos con quercitina: los flavonoides son antioxidantes clave con actividad antihistamínica que alivian las molestias de la alergia primaveral. La quercitina evita la liberación de histamina y otros mediadores implicados en la inflamación.

Vitamina C: previene la secreción de histamina y aumenta su detoxificación. Se han encontrado niveles altos de histamina en pacientes con bajos niveles de vitamina C. En el asma, ejerce también un efecto positivo mejorando los síntomas respiratorios.




jueves, 21 de mayo de 2015

Menopausia y Andropausia, un nuevo comienzo.


El paso de los años provoca cambios irremediables en el cuerpo, tanto en los hombres como en las mujeres. Las alteraciones hormonales son unas de las más frecuentes y, en algunas ocasiones, más problemáticas. Sin embargo, la naturaleza puede tener la clave para hacer de esos cambios una oportunidad de mejorar nuestro organismo.

La menopausia es un estado natural, definido como el último periodo menstrual, y que suele confirmarse cuando una mujer no ha tenido el periodo durante 12 meses consecutivos (en ausencia de otro tipo de causas). La menopausia se asocia al funcionamiento reducido de los ovarios a causa de la edad, lo que produce niveles más bajos de estrógenos y de otras hormonas. 

Marca el final permanente de la fertilidad. La menopausia se produce estadísticamente alrededor de los 51 años. Estos años, entre la pubertad (cuando comienza el periodo) y la menopausia, se denomina premenopausia.
Los indicios físicos que anuncian la menopausia comienzan años antes del periodo menstrual final. Esta fase de transición a la menopausia se denomina perimenopausia (que significa literalmente “alrededor de la menopausia”). Puede durar seis años o más y, por definición, termina un año antes del periodo menstrual final.

Los cambios que se producen durante la perimenopausia, vienen dados por los niveles cambiantes en las hormonas ováricas, como los estrógenos. Durante este periodo de transición, los niveles de estrógeno se reducen gradualmente, pero además lo hacen de forma errática.

En algunas ocasiones, pueden ser incluso más altos que durante los años reproductivos. Los periodos menstruales irregulares, sofocos, alteraciones del sueño y cambios de humor son comunes y son síntomas claros de perimenopausia. Algunas mujeres experimentan también un descenso de la libido y/o sequedad vaginal.

La menopausia es algo natural y significa el final natural de la vida reproductiva de toda mujer. Por lo tanto ¿por qué no tratarla de manera natural? La Terapia Hormonal Sustitutiva (THS) ha sido durante mucho tiempo el estándar en el tratamiento de la menopausia. Sin embargo, sabemos que la THS tradicional, que utiliza estrógenos y progestinas sintéticos, aumenta el riesgo de cáncer de mama y enfermedades coronarias, muchas mujeres y profesionales de la salud ya no piden rutinariamente la prescripción de la terapia tradicional de reemplazo de estrógenos.

Tratamientos naturales

Cada día, más y más mujeres buscan tratamientos alternativos naturales para aliviar los síntomas de la menopausia, incluyendo los sofocos, sudores nocturnos y cambios repentinos de humor. Pueden seguir los siguientes consejos para mejorar los síntomas:

1. Reducir la grasa en su dieta. La grasa almacena estrógenos en exceso, lo que puede contribuir al padecimiento de enfermedades relacionadas con las hormonas, como el cáncer de mama. Cocinar al vapor o al horno; evitar los alimentos fritos. Prescindir especialmente de las carnes rojas y los productos lácteos grasos. Estas carnes contienen una alta cantidad de grasas saturadas y disminuyen la capacidad del cuerpo para metabolizar el estrógeno. Un consumo excesivo de azúcar también limita la capacidad de su hígado para metabolizar el estrógeno y deteriora el sistema inmunitario.

2. Comer pescado a menudo, por su alto contenido en ácidos grasos esenciales omega 3, que favorecen el equilibrio hormonal. Las mujeres notan una piel más suave, mayor claridad mental y un aumento de la libido, cuando aumentan el pescado en su dieta. El salmón es particularmente beneficioso en este sentido.

3. Consumir alimentos de soja con regularidad, como tofu, tempeh, miso o leche de soja. Estudios recientes realizados en Italia muestran que las mujeres que tomaron proteína de soja, tenían una reducción en la frecuencia de los sofocos del 45%. Además, la soja puede aportar beneficios adicionales: otras investigaciones han demostrado que la ingestión de 30 gr. de alimentos de soja al día, reduce el colesterol total en un 9%, y el LDL, el colesterol “malo”, hasta un 13%.

4. Regular los niveles de estrógeno, aumentando la ingesta de fibra de cereales de grano entero y verduras frescas. Añadir comidas ricas en boro, como verduras de hoja verde, frutas, nueces y legumbres, para fortalecer los huesos frente a la pérdida de masa ósea asociada a la menopausia.

5. Las hierbas pueden venir al rescate si se tienen ataques de pánico. Algunas, como el espino, la arjuna y la flor de la pasión, ayudan a estabilizar las palpitaciones y reducir los ataques de pánico, relacionados con el estrés en mujeres menopáusicas.

6. Ciertas vitaminas y minerales puede proporcionar beneficios concretos a las mujeres menopáusicas. Estos incluyen la vitamina E (400 a 800 IU al día), para ayudar a reducir los sofocos y los sudores nocturnos; calcio (1.500 mg al día), cuyo mejor tipo no es el carbonato de calcio, que puede no ser totalmente absorbido, sino la hidroxiapatita microcristalina de calcio (MCHC) o citrato de calcio; magnesio (500 mg a 750 mg al día), esencial para ayudar con la absorción de calcio; vitamina C (1.000 mg a 2.000 mg al día), que ayuda a la absorción de la vitamina E y disminuye la fragilidad capilar.

7. Los aceites esenciales pueden reducir la depresión de la menopausia. Es recomendable añadir unas gotas de salvia, jazmín (también aumenta la libido), neroli, bergamota y geranio a un difusor e inhalar el aroma durante 20 minutos.

8. Por supuesto, no olvidar hacer ejercicio de manera regular. El ejercicio es probablemente la cosa más importante que una mujer puede hacer para mejorar su estado de salud general y el bienestar durante toda su vida. El ejercicio regular (al menos 3 ó 4 días a la semana) ayuda a prevenir y reducir la pérdida ósea, y desempeña un papel clave en la reducción del riesgo de sufrir muchos tipos de cáncer, así como enfermedades del corazón.

Aunque estas sugerencias pueden ser útiles para muchas mujeres, hay que recordar que cada mujer es diferente y puede llevar algún tiempo encontrar qué tratamientos o combinación de tratamientos son mejores para cada una. Se debe informar siempre al médico de los tratamientos naturales alternativos que se están utilizando. Esto incluye todas las vitaminas, plantas, cremas, etc.

Síntomas de la andropausia

La andropausia describe el cambio emocional y físico que muchos hombres experimentan a medida que envejecen. Aunque los síntomas están generalmente relacionados con el envejecimiento, también se asocian a importantes alteraciones hormonales. Incluso en hombres sanos, a la edad de 55 años, la cantidad de testosterona secretada en el torrente sanguíneo es significativamente más baja que diez años antes. De hecho, con 80 años de edad, los niveles de la hormona masculina han disminuido a niveles previos a la pubertad. La andropausia es una disminución en las hormonas naturales, que ocurre a medida que los hombres envejecen. Mientras que los profesionales médicos han sabido desde hace mucho tiempo que la producción de hormonas en los testículos disminuye lentamente, a medida que los hombres envejecen, sólo de manera reciente se ha desarrollado el interés en las implicaciones clínicas de la andropausia.

La andropausia se conoce también como la menopausia masculina o viropausia. 

El término puede ser considerado como algo inapropiado, porque el proceso no es universal y ocurre sutilmente a través del tiempo. En las mujeres, la menopausia se produce universalmente y por lo general, de manera dramática. 

La pérdida de la testosterona, que se puede dar incluso en hombres jóvenes de 35 años, es gradual, con los niveles de testosterona cayendo de un 1% a un 1.5% anual. A diferencia de la pérdida abrupta de estrógeno que experimentan las mujeres en la menopausia, la pérdida gradual de testosterona puede tardar años en provocar síntomas en el hombre, que no son muy diferentes a los cambios experimentados por las mujeres menopáusicas. Problemas de irritabilidad, fatiga, depresión, disminución de la libido y problemas de erección son signos característicos de la andropausia.

Por lo general, los hombres que sufren los síntomas de la andropausia son tratados por una condición médica específica. Y ahí radica el problema. Por ejemplo, un varón con andropausia puede ser diagnosticado de depresión y se le receta un antidepresivo. Erróneamente, tanto el médico como el paciente, pueden pensar que el problema del hombre se ha abordado correctamente. Sin embargo, en el caso de que el hombre tenga otros síntomas de la menopausia masculina, como la pérdida de la libido, el antidepresivo sólo puede exagerar el problema

Los profesionales sanitarios están cada vez más convencidos de que se necesita un enfoque integral para hacer frente a todos los síntomas de la andropausia. Esto podría incluir las terapias convencionales en combinación con la psicoterapia, las plantas, la dieta y el ejercicio.

La dieta masculina

Hay que reconsiderar el papel del pomelo en la dieta masculina. El pomelo que se come para perder los kilos de más no puede ser bueno para un hombre que sufre una disminución en sus niveles de testosterona. La enzima aromatasa convierte la testosterona en estrógeno, hormona femenina, cuando se ingieren ciertas sustancias. El pomelo es uno de esos catalizadores.

Otro consejo es reducir el consumo de alcohol en la dieta y aumentar el ejercicio. La enzima aromatasa también se activa con el alcohol y la grasa, por lo que los hombres con niveles decrecientes de testosterona son particularmente vulnerables.

Para ayudar a aumentar la producción de testosterona, algunos especialistas sugieren que los hombres tomen zinc y vitaminas C y E. También sugieren el consumo de ciertas plantas, tales como la muira puama, y la toma de L-arginina para aumentar la libido.

La pérdida de la libido también pueden ser tratada con el ginkgo biloba, un vasodilatador. Para los hombres de mediana edad, es aconsejable consumir productos de soja, alimentos bajos en grasa, verduras y tomate. Este último puede reducir, además, el riesgo de cáncer de próstata. Por otra parte, beber mucha agua es un componente clave para una vida sana.

Un estilo de vida antienvejecimiento consiste en ser capaz de vivir sus sueños a cualquier edad. Se trata de estar abierto a nuevos retos y experiencias, de tomar decisiones y prestar atención a las señales que nos envía nuestro cuerpo. La mayoría de las enfermedades relacionadas con la edad son, al menos parcialmente, provocadas por el estrés o una mala dieta y estilo de vida. Comenzar pronto con terapias antiedad es la clave para la prevención de enfermedades. Normalizar el equilibrio hormonal con la dieta y las plantas es una manera suave y fácil de superar los cambios que se producen en el cuerpo durante la menopausia y andropausia.