sábado, 23 de mayo de 2015

Alergia y asma: ¿cómo se relacionan?


Alergia y asma: ¿cómo se relacionan?

Aunque son dos afecciones distintas, el asma y las alergias están íntimamente relacionadas, hasta el punto de que las personas alérgicas son más propensas a padecer de asma. Aquellos que sufren de ambas deberán conocer muy bien qué alérgenos les afectan para poder evitarlos, o tratar de paliar sus efectos.

Según un informe elaborado por la World Allergy Organisation (WAO) en 2006, el conjunto de enfermedades alérgicas representa la causa más común de enfermedad crónica en países desarrollados, mientras aumenta su incidencia en países en desarrollo. La WAO estima que el 30-40% de la población mundial sufrirá como mínimo un episodio alérgico a lo largo de su vida, ya que los factores ambientales (además de los genéticos) son determinantes en el desarrollo de esta patología.

Cuando hablamos de reacción alérgica, en realidad nos estamos refiriendo a un proceso hipersensible por el cual una persona reconoce como extraña una sustancia (alérgeno) normalmente inocua para la mayoría de la población. Dicha sustancia provoca en la persona afectada una reacción específica y desproporcionada del sistema inmunitario, generando síntomas de muy diversa índole en el organismo.

Los principales alérgenos conocidos son los pólenes, los insectos, los ácaros del polvo, los hongos, los restos epiteliales de animales de compañía (pelos, escamas, saliva, orina o heces), así como algunos alimentos y aditivos (huevo, leche, pescados, mariscos, frutas, frutos secos...) y medicamentos.

La respuesta alérgica

 Una de las formas más frecuentes de hipersensibilidad conducente a la reacción alérgica es la que conocemos como hipersensibilidad inmediata. Se trata de un mecanismo de respuesta inmunológico en el que intervienen unos anticuerpos llamados inmunoglobulinas E (IgE). Estos anticuerpos se producen en respuesta a la exposición del alérgeno en cuestión. Las IgE participan junto con determinadas células del sistema inmunitario (mastocitos y basófilos) en el reconocimiento del alérgeno, uniéndose a él. De este modo, los mastocitos y basófilos liberan sustancias como la histamina y otros mediadores inflamatorios que generarán los síntomas característicos de las reacciones alérgicas.

La respuesta alérgica no se produce la primera vez que se está expuesto al alérgeno. En esta primera ocasión se activa un proceso silencioso denominado sensibilización. Los anticuerpos deben producirse tras una o varias exposiciones previas al alérgeno. De esta forma, la generación de IgE en pacientes sensibilizados hará que, en la siguiente toma de contacto, el organismo se vea capacitado para reaccionar rápidamente frente al alérgeno, provocando los síntomas típicos de la reacción alérgica.

Alergias estacionales

Algunas alergias pueden manifestarse en determinados períodos del año: son las llamadas alergias estacionales, y suelen estar vinculadas a los alérgenos que entran en contacto por vía aérea provocando una reacción alérgica en el tracto respiratorio (conjuntivas, nariz y bronquios). En concreto, el polen de los árboles (plátano, olivo, ciprés, abedul...) al inicio de la primavera, y el de las gramíneas entre mayo y julio y en otoño, representan los períodos de máxima sensibilización.

Otro tipo de alergias dan lugar a manifestaciones clínicas que persisten a lo largo de la vida, aunque pueden aparecer períodos de empeoramiento intenso que se relacionan con la exposición al agente que produce la alergia. En este caso, las alergias están más vinculadas a las formas perennes, es decir, a esos alérgenos que pueden provocar sintomatología alérgica durante todo el año.

Relación alergia - asma

 En función de la vía de exposición, los alérgenos se pueden clasificar en tres categorías: los alérgenos contactantes (o de contacto) provocan urticaria, dermatitis de contacto y atópica; los alérgenos por ingestión o inoculación son responsables de enfermedades alérgicas tales como la rinoconjuntivitis, la urticaria, la anafilaxia y el asma bronquial; y por último, los alérgenos inhalantes suelen ser causa principal de patologías como la rinitis, la conjuntivitis o el asma.

Ahora bien, una persona puede tener asma, rinitis o cualquier otra enfermedad, y padecer además algún tipo de alergia. En este sentido, se dice que una persona tiene asma si tiene episodios de tos, “pitos” en el pecho y dificultad respiratoria. Síntomas que pueden ser debidos a una alergia; es decir, esa persona tiene asma alérgica. Podemos decir, por tanto, que la alergia es una causa de asma, pero no todas las personas que sufren de asma son alérgicas.
Hay que decir que el asma alérgico puede reaccionar con toda clase de desencadenantes. Los bronquios ya inflamados e inestables reaccionan con muchos estímulos, por ejemplo el propio alérgeno, las infecciones, el aire frío, los contaminantes del aire, los ambientes con humo de tabaco, los esfuerzos físicos, los olores fuertes, el nerviosismo o el estrés. Sin embargo, la mayoría de estos desencadenantes no son la causa del asma, sino que actúan sobre los bronquios ya inflamados.

Podemos comparar esta circunstancia con una persona que sufre una lesión en el tobillo, y se le inflama la articulación. Apretar el tobillo con el dedo produce dolor, mientras que la misma presión en el tobillo sano no causa ninguna molestia. Lo mismo ocurre, pues, con los estímulos sobre los bronquios sanos sin alergia, y los bronquios ya inflamados por la alergia.

Soluciones naturales

Comino negro: diversos estudios realizados sobre pacientes con rinitis alérgica han demostrado el efecto antiinflamatorio del aceite de las semillas del comino negro. Alivia los síntomas asociados a la rinitis (congestión nasal, picor, rinorrea, estornudos), y ejerce una actividad antihistamínica en pacientes asmáticos.

Quercitina: flavonoide muy eficaz para mejorar los procesos alérgicos. Estabiliza las membranas de los mastocitos, reduciendo la liberación de histamina. Además, inhibe la producción de enzimas que intervienen en la síntesis de otros mediadores inflamatorios.

Bromelina: su actividad se centra en su acción mucolítica en las enfermedades respiratorias. Además, reduce el edema y la inflamación asociada a la rinitis alérgica.

Bioflavonoides cítricos con quercitina: los flavonoides son antioxidantes clave con actividad antihistamínica que alivian las molestias de la alergia primaveral. La quercitina evita la liberación de histamina y otros mediadores implicados en la inflamación.

Vitamina C: previene la secreción de histamina y aumenta su detoxificación. Se han encontrado niveles altos de histamina en pacientes con bajos niveles de vitamina C. En el asma, ejerce también un efecto positivo mejorando los síntomas respiratorios.




jueves, 21 de mayo de 2015

Menopausia y Andropausia, un nuevo comienzo.


El paso de los años provoca cambios irremediables en el cuerpo, tanto en los hombres como en las mujeres. Las alteraciones hormonales son unas de las más frecuentes y, en algunas ocasiones, más problemáticas. Sin embargo, la naturaleza puede tener la clave para hacer de esos cambios una oportunidad de mejorar nuestro organismo.

La menopausia es un estado natural, definido como el último periodo menstrual, y que suele confirmarse cuando una mujer no ha tenido el periodo durante 12 meses consecutivos (en ausencia de otro tipo de causas). La menopausia se asocia al funcionamiento reducido de los ovarios a causa de la edad, lo que produce niveles más bajos de estrógenos y de otras hormonas. 

Marca el final permanente de la fertilidad. La menopausia se produce estadísticamente alrededor de los 51 años. Estos años, entre la pubertad (cuando comienza el periodo) y la menopausia, se denomina premenopausia.
Los indicios físicos que anuncian la menopausia comienzan años antes del periodo menstrual final. Esta fase de transición a la menopausia se denomina perimenopausia (que significa literalmente “alrededor de la menopausia”). Puede durar seis años o más y, por definición, termina un año antes del periodo menstrual final.

Los cambios que se producen durante la perimenopausia, vienen dados por los niveles cambiantes en las hormonas ováricas, como los estrógenos. Durante este periodo de transición, los niveles de estrógeno se reducen gradualmente, pero además lo hacen de forma errática.

En algunas ocasiones, pueden ser incluso más altos que durante los años reproductivos. Los periodos menstruales irregulares, sofocos, alteraciones del sueño y cambios de humor son comunes y son síntomas claros de perimenopausia. Algunas mujeres experimentan también un descenso de la libido y/o sequedad vaginal.

La menopausia es algo natural y significa el final natural de la vida reproductiva de toda mujer. Por lo tanto ¿por qué no tratarla de manera natural? La Terapia Hormonal Sustitutiva (THS) ha sido durante mucho tiempo el estándar en el tratamiento de la menopausia. Sin embargo, sabemos que la THS tradicional, que utiliza estrógenos y progestinas sintéticos, aumenta el riesgo de cáncer de mama y enfermedades coronarias, muchas mujeres y profesionales de la salud ya no piden rutinariamente la prescripción de la terapia tradicional de reemplazo de estrógenos.

Tratamientos naturales

Cada día, más y más mujeres buscan tratamientos alternativos naturales para aliviar los síntomas de la menopausia, incluyendo los sofocos, sudores nocturnos y cambios repentinos de humor. Pueden seguir los siguientes consejos para mejorar los síntomas:

1. Reducir la grasa en su dieta. La grasa almacena estrógenos en exceso, lo que puede contribuir al padecimiento de enfermedades relacionadas con las hormonas, como el cáncer de mama. Cocinar al vapor o al horno; evitar los alimentos fritos. Prescindir especialmente de las carnes rojas y los productos lácteos grasos. Estas carnes contienen una alta cantidad de grasas saturadas y disminuyen la capacidad del cuerpo para metabolizar el estrógeno. Un consumo excesivo de azúcar también limita la capacidad de su hígado para metabolizar el estrógeno y deteriora el sistema inmunitario.

2. Comer pescado a menudo, por su alto contenido en ácidos grasos esenciales omega 3, que favorecen el equilibrio hormonal. Las mujeres notan una piel más suave, mayor claridad mental y un aumento de la libido, cuando aumentan el pescado en su dieta. El salmón es particularmente beneficioso en este sentido.

3. Consumir alimentos de soja con regularidad, como tofu, tempeh, miso o leche de soja. Estudios recientes realizados en Italia muestran que las mujeres que tomaron proteína de soja, tenían una reducción en la frecuencia de los sofocos del 45%. Además, la soja puede aportar beneficios adicionales: otras investigaciones han demostrado que la ingestión de 30 gr. de alimentos de soja al día, reduce el colesterol total en un 9%, y el LDL, el colesterol “malo”, hasta un 13%.

4. Regular los niveles de estrógeno, aumentando la ingesta de fibra de cereales de grano entero y verduras frescas. Añadir comidas ricas en boro, como verduras de hoja verde, frutas, nueces y legumbres, para fortalecer los huesos frente a la pérdida de masa ósea asociada a la menopausia.

5. Las hierbas pueden venir al rescate si se tienen ataques de pánico. Algunas, como el espino, la arjuna y la flor de la pasión, ayudan a estabilizar las palpitaciones y reducir los ataques de pánico, relacionados con el estrés en mujeres menopáusicas.

6. Ciertas vitaminas y minerales puede proporcionar beneficios concretos a las mujeres menopáusicas. Estos incluyen la vitamina E (400 a 800 IU al día), para ayudar a reducir los sofocos y los sudores nocturnos; calcio (1.500 mg al día), cuyo mejor tipo no es el carbonato de calcio, que puede no ser totalmente absorbido, sino la hidroxiapatita microcristalina de calcio (MCHC) o citrato de calcio; magnesio (500 mg a 750 mg al día), esencial para ayudar con la absorción de calcio; vitamina C (1.000 mg a 2.000 mg al día), que ayuda a la absorción de la vitamina E y disminuye la fragilidad capilar.

7. Los aceites esenciales pueden reducir la depresión de la menopausia. Es recomendable añadir unas gotas de salvia, jazmín (también aumenta la libido), neroli, bergamota y geranio a un difusor e inhalar el aroma durante 20 minutos.

8. Por supuesto, no olvidar hacer ejercicio de manera regular. El ejercicio es probablemente la cosa más importante que una mujer puede hacer para mejorar su estado de salud general y el bienestar durante toda su vida. El ejercicio regular (al menos 3 ó 4 días a la semana) ayuda a prevenir y reducir la pérdida ósea, y desempeña un papel clave en la reducción del riesgo de sufrir muchos tipos de cáncer, así como enfermedades del corazón.

Aunque estas sugerencias pueden ser útiles para muchas mujeres, hay que recordar que cada mujer es diferente y puede llevar algún tiempo encontrar qué tratamientos o combinación de tratamientos son mejores para cada una. Se debe informar siempre al médico de los tratamientos naturales alternativos que se están utilizando. Esto incluye todas las vitaminas, plantas, cremas, etc.

Síntomas de la andropausia

La andropausia describe el cambio emocional y físico que muchos hombres experimentan a medida que envejecen. Aunque los síntomas están generalmente relacionados con el envejecimiento, también se asocian a importantes alteraciones hormonales. Incluso en hombres sanos, a la edad de 55 años, la cantidad de testosterona secretada en el torrente sanguíneo es significativamente más baja que diez años antes. De hecho, con 80 años de edad, los niveles de la hormona masculina han disminuido a niveles previos a la pubertad. La andropausia es una disminución en las hormonas naturales, que ocurre a medida que los hombres envejecen. Mientras que los profesionales médicos han sabido desde hace mucho tiempo que la producción de hormonas en los testículos disminuye lentamente, a medida que los hombres envejecen, sólo de manera reciente se ha desarrollado el interés en las implicaciones clínicas de la andropausia.

La andropausia se conoce también como la menopausia masculina o viropausia. 

El término puede ser considerado como algo inapropiado, porque el proceso no es universal y ocurre sutilmente a través del tiempo. En las mujeres, la menopausia se produce universalmente y por lo general, de manera dramática. 

La pérdida de la testosterona, que se puede dar incluso en hombres jóvenes de 35 años, es gradual, con los niveles de testosterona cayendo de un 1% a un 1.5% anual. A diferencia de la pérdida abrupta de estrógeno que experimentan las mujeres en la menopausia, la pérdida gradual de testosterona puede tardar años en provocar síntomas en el hombre, que no son muy diferentes a los cambios experimentados por las mujeres menopáusicas. Problemas de irritabilidad, fatiga, depresión, disminución de la libido y problemas de erección son signos característicos de la andropausia.

Por lo general, los hombres que sufren los síntomas de la andropausia son tratados por una condición médica específica. Y ahí radica el problema. Por ejemplo, un varón con andropausia puede ser diagnosticado de depresión y se le receta un antidepresivo. Erróneamente, tanto el médico como el paciente, pueden pensar que el problema del hombre se ha abordado correctamente. Sin embargo, en el caso de que el hombre tenga otros síntomas de la menopausia masculina, como la pérdida de la libido, el antidepresivo sólo puede exagerar el problema

Los profesionales sanitarios están cada vez más convencidos de que se necesita un enfoque integral para hacer frente a todos los síntomas de la andropausia. Esto podría incluir las terapias convencionales en combinación con la psicoterapia, las plantas, la dieta y el ejercicio.

La dieta masculina

Hay que reconsiderar el papel del pomelo en la dieta masculina. El pomelo que se come para perder los kilos de más no puede ser bueno para un hombre que sufre una disminución en sus niveles de testosterona. La enzima aromatasa convierte la testosterona en estrógeno, hormona femenina, cuando se ingieren ciertas sustancias. El pomelo es uno de esos catalizadores.

Otro consejo es reducir el consumo de alcohol en la dieta y aumentar el ejercicio. La enzima aromatasa también se activa con el alcohol y la grasa, por lo que los hombres con niveles decrecientes de testosterona son particularmente vulnerables.

Para ayudar a aumentar la producción de testosterona, algunos especialistas sugieren que los hombres tomen zinc y vitaminas C y E. También sugieren el consumo de ciertas plantas, tales como la muira puama, y la toma de L-arginina para aumentar la libido.

La pérdida de la libido también pueden ser tratada con el ginkgo biloba, un vasodilatador. Para los hombres de mediana edad, es aconsejable consumir productos de soja, alimentos bajos en grasa, verduras y tomate. Este último puede reducir, además, el riesgo de cáncer de próstata. Por otra parte, beber mucha agua es un componente clave para una vida sana.

Un estilo de vida antienvejecimiento consiste en ser capaz de vivir sus sueños a cualquier edad. Se trata de estar abierto a nuevos retos y experiencias, de tomar decisiones y prestar atención a las señales que nos envía nuestro cuerpo. La mayoría de las enfermedades relacionadas con la edad son, al menos parcialmente, provocadas por el estrés o una mala dieta y estilo de vida. Comenzar pronto con terapias antiedad es la clave para la prevención de enfermedades. Normalizar el equilibrio hormonal con la dieta y las plantas es una manera suave y fácil de superar los cambios que se producen en el cuerpo durante la menopausia y andropausia.




miércoles, 20 de mayo de 2015

Batidos de verduras ... la revolución verde.


Los denominados batidos verdes, por su alto contenido de clorofila, representan un nuevo concepto, que pone de manifiesto el poder revitalizante y rejuvenecedor de los vegetales de hoja verde.

Batidos de verduras, la revolución verde

Desde hace ya meses en España y más de un año y medio en EE.UU., una nueva tendencia nutricional está arrasando en el mercado de la “gente sana”. 

Siguen este movimiento tanto deportistas de alto rendimiento, personas interesadas en limpiar y reequilibrar su organismo, o las celebrities para estar jóvenes con una estupenda fórmula antiaging, que les ayuda a mantener la silueta. La actriz Elsa Pataky publica recientemente en su blog: “yo tomo este zumo desde hace un tiempo, creo que es una forma muy saludable de tomar vegetales cuando no has podido comer verduras durante un par de días. ¡Además es súper rápido y te lo puedes llevar! Sólo se necesita una batidora que sea potente y las verduras según tus gustos”.

Hablamos de los batidos verdes, un nuevo y extraordinario concepto que pone de manifiesto el poder revitalizante y rejuvenecedor de los vegetales de hoja verde. Se les llama batidos verdes por su alto contenido de clorofila (pigmento verde de las hojas) que se obtiene a través de la fotosíntesis. Las hojas verdes son lo único vivo que puede captar y almacenar luz solar. Al tomar clorofila se obtienen beneficios importantes, entre ellos, la limpieza de residuos del organismo, además apoya la función de los tejidos y órganos, y es una poderosa defensa contra diferentes patologías.

Victoria Boutenko fue la autora que arrancó este movimiento con el libro "Smoothie: la revolución verde".  Su historia personal ha motivado a muchas personas a comenzar el consumo de sus famosos Batidos verdes o Green smoothies.

La autora se dio cuenta que con la dieta actual no nos acercamos, ni de lejos, al consumo óptimo de verduras de hoja verde que deberíamos. También se percató de la dificultad que entraña tomar la cantidad que estableció como óptima (entre 3 y 6 tazas de hojas verdes). Finalmente descubrió que la única manera de tomar tanta cantidad era a través de batidos y que, gracias a la forma de preparación, los nutrientes se asimilan con mucha facilidad.

¿Por qué preparar las hojas verdes como batido? Muchas personas hoy en día no tienen niveles normales de ácido hidroclórico en su estómago, debido a deficiencias de minerales, particularmente el zinc. Si no masticamos correctamente los alimentos verdes y además tenemos bajos niveles de ácido hidroclórico, desarrollamos un rechazo por estos vegetales, ya que nuestro cuerpo no es capaz de asimilar su nutrición.

Licuar los vegetales rompe las paredes celulares, haciendo más biodisponible los nutrientes, y al combinar estas hojas verdes con frutas, podemos ocultar el olor y sabor fuerte de la clorofila, convirtiéndola en un alimento más agradable.

Consumo de verduras de hoja verde

La actual dieta está compuesta por demasiados alimentos procesados, lo que ha provocado el descenso de alimentos “vivos” como las verduras crudas. Este tipo de verduras sólo se consume en ensaladas y en pequeñas cantidades que resultan insuficientes.  Alimentos procesados como harinas refinadas, azúcares y comidas precocinadas generan en nuestro organismo infinidad de toxinas y provocan que nuestro sistema de limpieza trabaje de manera forzosa las 24 horas del día.

Incorporar a la dieta batidos de hojas verdes permite disfrutar de los múltiples beneficios de complementar la dieta con:

-        Clorofila - el verdadero tesoro de estas recetas por su capacidad detoxificante, además de contribuir a la buena oxigenación celular.

-        Omega 3 - ya que este tipo de verdura es fuente de ácidos grasos.

-        Proteínas vegetales - que proporcionan todos los aminoácidos esenciales para el organismo.

-        Vitaminas y minerales - fundamentales para el equilibrio del organismo como el calcio, potasio, magnesio, etc.

-        Fibra - que resulta saciante y mejora el tránsito intestinal.

La clave del equilibrio

De todos los equilibrios que el organismo se esfuerza por mantener, el más crucial es el que existe entre lo ácido y lo básico (o alcalino).  El pH del cuerpo es naturalmente alcalino,  y el organismo hace todo lo posible por mantener la naturaleza adecuada, ligeramente básica, de la sangre y de sus tejidos. Pero estos esfuerzos son saboteados constantemente por los alimentos que actualmente consumimos,  acidificando el organismo y entorpeciendo el funcionamiento celular.

Los batidos verdes constituyen una fórmula perfecta para devolver al cuerpo  a su estado natural, a un pH básico saludable, contribuyendo así a mantener  el organismo a pleno rendimiento y con una salud óptima.




Ibuprofeno y Paracetamol


IBUPROFENO y PARACETAMOL: ¿Qué son y cómo actúan y cuáles son sus efectos indeseados? Alternativas naturales.

Quizá es hora de comenzar a conocer un poco más sobre los analgésicos naturales. Así se corre menos riesgos que con los productos del laboratorio. Se encontró que alrededor del 80% de las personas que comenzaron a consumir heroína, anteriormente habían estado consumiendo analgésicos de manera ilegal. El 3.6% de las personas que habían tomado analgésicos recetados de manera ilegal, comenzaron a consumir heroína en un plazo de 5 años.

El ibuprofeno es un antiinflamatorio no esteroideo, patentado en 1961, descubierto por Stewart Adams junto con John Nicholson, Jeff Bruce Wilson, Andrew Dunlop y Colin Burrows (división de investigación del laboratorio Boots Grou), utilizado frecuentemente para el alivio del dolor de cabeza (cefalea), dolor dental (odontalgia), dolor muscular o mialgia, molestias de la menstruación (dismenorrea), dolor neurológico de carácter leve y dolor postquirúrgico. También para tratar cuadros inflamatorios, como los que se presentan en artritis, artritis reumatoide y artritis gotosa. Con más de medio siglo en el mercado, el ibuprofeno pareciera casi imprescindible: desde combatir el dolor de cabeza y los tirones musculares, hasta la artritis o los dolores menstruales.

Stewart Adams lo había probado durante una resaca, y devino en uno de los analgésicos más consumidos, aunque, de acuerdo a una investigación publicada en la revista especializada The Lancet, aumenta las posibilidades de sufrir complicaciones gastrointestinales. Consumido en exceso, triplica el riesgo de padecer problemas cardiacos y daños en el intestino delgado. Distintas sociedades médicas han alertado sobre el uso “excesivo” que se hace de esos fármacos.

Un estudio financiado por el Consejo de Investigación Médica del Reino Unido, y publicado igualmente en The Lancet, llamó a reducir la prescripción a casos en los que sean absolutamente necesarios y recomendó buscar tratamientos alternativos cuando fuese posible.

Especialmente, si existen antecedentes familiares en lo relativo a patologías cardiovasculares o si el paciente presenta otros factores de riesgo, como la presión arterial alta o el colesterol elevado: 1 de cada 1.000 personas que consumen dosis elevadas de ibuprofeno sufre un ataque mortal al corazón, según los resultados del estudio mencionado. El consumo de dosis superiores a los 2.400 miligramos diarios de ibuprofeno duplicaría los riesgos de sufrir un ataque al corazón. Por ese motivo varias marcas comerciales no han aprobado las dosis superiores a 400 o 600 miligramos.

Otro estudio publicado por el National Center for Biotechnology Information apuntó al ibuprofeno como uno de los medicamentos de riesgo que podían producir problemas intestinales graves. El director del Centro de Investigación Celíaca del Hospital General de Massachusetts (USA), Alessio Fasano, ha señalado que el consumo “prolongado y con dosis excesivas” de fármacos AINE (por ejemplo, el ibuprofeno) está detrás de la enfermedad celíaca.

 ¿Es el paracetamol una alternativa al ibuprofeno?

La corteza de quina era utilizada por culturas precolombinas del Perú, Colombia y Ecuador como medicamento. Sus virtudes fueron reconocidas en Europa recién en 1631, cuando fue llevada por el jesuita Alonso Messia Venegas a Roma (Italia), enviado por el primer farmacéutico del Colegio Máximo de San Pablo de Lima, el jesuita italiano Agustino Salumbrino, quien había observado los resultados en el Perú. Luego, los jesuitas difundieron y comercializaron la quina. 
Contiene diversos alcaloides, de los cuales los más abundantes e importantes son: quinina, quinidina, cinconina y cinconidina. Aparte, posee también principios astringentes (taninos proantocianidoles dímeros y trímenos) y otros compuestos como ácidos orgánicos (ácido quinotánico, rojo cincónico) o compuestos terpénicos que intervienen en su amargor. Cuando la quina empezó a escasear en los años 1880, la investigación científica empezó a buscar alternativas. Así se descubrió la acetanilida, en 1886; y la fenacetina, en 1887.

El paracetamol ya había sido sintetizado en 1873 por Harmon Morse, de Northrop, mediante la reducción del p-nitrofenol en ácido acético glacial. Pero el paracetamol no se usó con fines médicos hasta 1893, cuando fue encontrado en la orina de personas que habían ingerido fenacetina y fue aislado como un compuesto blanco y cristalino de sabor amargo. En 1899, el paracetamol fue identificado como un metabolito de la acetanilida… pero no se le concedió importancia a tan importante acontecimiento.

En 1946, el estadounidense Instituto para el Estudio de Drogas Analgésicas y Sedantes otorgó una subvención al Ministerio de Sanidad del estado de Nueva York para estudiar los problemas asociados con el uso de analgésicos. Bernard Brodie y Julius Axelrod fueron asignados para investigar por qué compuestos no relacionados con la aspirina daban lugar a metahemoglobinemia, un síndrome no letal consistente en la deformación de la molécula de la hemoglobina y por tanto causante de su incapacidad para transportar oxígeno de forma efectiva.

En 1948 ambos investigadores relacionaron el uso de la acetanilida con la metahemoglobinemia, y dedujeron que su efecto analgésico era debido a su metabolito paracetamol. Ellos propusieron el uso de paracetamol (acetaminofén) ya que éste no tenía los efectos tóxicos de la acetanilida. Por lo tanto, el paracetamol (DCI) o acetaminofén (acetaminofeno) es un fármaco con propiedades analgésicas, sin propiedades antiinflamatorias clínicamente significativas.

También tienen efectos secundarios. Por ejemplo, puede causar daños hepáticos si se consume en dosis superiores a las recomendadas. El paracetamol fue puesto a la venta en USA en 1955 bajo el nombre comercial Tylenol. En 1956, pastillas de 500 mg de paracetamol se pusieron a la venta en el Reino Unido bajo el nombre de Panadol, únicamente con receta médica, para el alivio del dolor y la fiebre, y fue anunciado como “inocuo para el estómago”: otros analgésicos de la época contenían ácido acetilsalicílico, un irritante conocido del estómago.

En 1963 el paracetamol se añadió al vademécum británico, y desde entonces se popularizó como un analgésico con pocos efectos secundarios y con pocas interacciones con otros medicamentos.

Pero en abril de 2009, la estadounidense Administración de Alimentos y Medicamentos (Foods and Drugs Administration) obligó a informar que el paracetamol, cuando se administra en dosis muy altas o junto con bebidas alcohólicas, puede ser potencialmente mortal, en virtud de los daños que puede causar al hígado.

Por tanto, la mejor forma de prevenir es evitar la sobremedicación consultando con el médico antes de consumir un AINE, pues hay riesgos, en especial si el paciente consume con otros medicamentos tales como los anticoagulantes, o si se sufren patologías como el asma.

Un informe reciente de la Administración de Abuso de Sustancias y Servicios de Salud Mental (SAMHSA), de USA, mostró que el abuso de analgésicos con receta médica ilegal, aumenta los riesgos del individuo entre los 12 y los 49 años, a consumir heroína en 19 veces.

Se encontró que alrededor del 80% de las personas que comenzaron a consumir heroína, anteriormente habían estado consumiendo analgésicos de manera ilegal. El 3.6% de las personas que habían tomado analgésicos recetados de manera ilegal, comenzaron a consumir heroína en un plazo de 5 años.

 Analgésicos. Para debatir sobre analgésicos, es necesario definir el dolor. Es la forma como su cuerpo responde a una lesión o enfermedad. Todas las personas reaccionan al dolor de diferentes maneras. Lo que usted piensa que es doloroso, puede no serlo para otra persona. Una gran pregunta es, ahora, acerca de los analgésicos naturales.

Algunos de ellos:

Jengibre. Es una de las plantas para el dolor de cabeza, como las  migrañas. Además, también puede ayudar a combatir las nauseas que suelen conllevar esos dolores.
Corteza de sauce. Analgésico natural que posee salicina, la misma sustancia que poseen las aspirinas y otros medicamentos para calmar los dolores. Lo mejor en este caso es preparar una infusión a partir de una pequeña porción de corteza de sauce hervida en agua, bebiendo el líquido cada ocho horas.
Lavanda. Funciona como una buena planta medicinal para el dolor y es comúnmente utilizada en dolor de cabeza tensional.
Aceite de menta. Es bueno para hacer masajes suaves en las zonas doloridas por su acción sedante.
La amapola, la manzanilla, la melisa, la pasiflora, la tila y la valeriana. Tienen además acción antiespasmódica, por lo que se utilizan en caso de dolores acompañados de espasmos.
La guanábana o graviola. Su corteza, las hojas y las raíces, no sólo se utilizan en la lucha contra el cáncer sino que se consideran sedantes y antiespasmódicas.
Uña de gato. Tiene propiedades antiinflamatorias ampliamente utilizadas para el tratamiento de enfermedades muy dolorosas
El Noni (o gunábana cimarrona o fruta del diablo o mora de la India).
La xeronina, ingrediente clave del noni, tiene la capacidad de ayudar a normalizar las irregularidades de la función proteica y su subsiguiente función celular, incluida la función cerebral, zona donde se origina el dolor. El noni resultó 75% tan eficaz como el sulfato de morfina para aliviar el dolor. Y no crea adicción.
Veneno de abejas (apitoxina. Ha sido usado en dolores desde hace más de 3.000 años. El veneno de abejas tiene en su composición sustancias muy enérgicas desde el punto de vista biológico, con capacidad analgésica, superior incluso a la de la betametasona. A su vez, tiene una gran capacidad para estimular la circulación, aún en zonas poco irrigadas como el hueso y el cartílago. También, estimulando hipófisis-suprarrenales, logra aumentar fisiológicamente la secreción de cortisol plasmático, lo que eleva el estado de respuesta del organismo. Clavo, rico en eugenol, “por lo que su aceite esencial puede ser utilizado como analgésico tópico”, explica la Dra. Mina Kamkar, de la Universidad de Ciencias Médicas en Mashhad, Irán. “Este aceite se utiliza comúnmente para tratar el dolor de muelas, sin embargo, también se puede aplicar sobre la piel para alivar dolores musculares”. Chiles. Contienen capsaicina, sustancia que les da su picor pero que también sería útil como analgésico tópico. “Utilizada en cremas o ungüentos la capsaicina aliviaría la sensación de dolor al reducir la sensibilidad de los nervios en el área aplicada”,comenta el Dr. David Kiefer, del Arizona Center for Integrative Medicine.
Eucalipto. De acuerdo con la Dra. Flávia Santos, de la Universidad Federal de Ceará, en Brasil, “El ungüento y el aceite esencial de eucalipto servirían como analgésicos tópicos gracias que son ricos en cineol, un compuesto que aliviaría el dolor al disminuir la respuesta de los nervios del área donde es aplicado”.
Ajo. Es otro de los superalimentos que curan todo: el selenio y el germanio en él pueden aliviar el dolor de oídos, ya que actúan como antiinflamatorio y antiséptico, además de ser como una especie de tóxico para las bacterias y hongos. Una infusión con un par de dientes de ajo en aceite de oliva permite aplicar un par de gotas en el oído. Tambien sirve para mejorar los niveles de dolor que se sufre en las articulaciones debido a la artritis. Para aprovechar de sus ventajas, picar 1 diente de ajo y calentarlo con una cucharada de aceite. Aplicar en la zona que duela y dejar que haga su efecto.
Piña: puede ser la cura para los dolores de estómago, ya que contiene una enzima que ayuda a romper más fácilmente las proteínas que causan dolor en el estómago y los intestinos. Con una taza al día podrá aliviar la indigestión.
Agua, la mejor forma de aliviar y evitar tirones musculares y dolores en las articulaciones. 8 vasos de agua al día pueden hacer fluir la histamina del cuerpo, un químico que se produce durante una lesión y que genera dolor. Y si Ud. tiene un golpe, una bolsa con hielo en la zona es bueno para aliviar la inflamación.
Arándanos, el antiinflamatorio ideal porque posee muchos antioxidantes, que eliminan los radicales libres, responsables de inflamar la mucosa digestiva. Esto causa úlceras, infecciones urinarias o malestar digestivo, entre otras dolencias. Consumir 1 taza de arándanos por día evita casi el 60% de las infecciones del sistema urinario, por ejemplo. Además es excelente para limpiar la sangre, reducir la inflamación y retención de líquidos y ayuda en los pacientes con diabetes a reducir el azúcar.
Aceite de oliva. Debe conseguir el prensado en frío extra virgen, que es el más sano de los que venden en el mercado o directamente ir a una dietética o feria orgánica. Este aceite contiene una sustancia natural que actúa igual que el ibuprofeno y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos. A diferencia del ibuprofeno, quienes lo consumen en forma permanente no corren peligros de formar coágulos sanguíneos, Alzheimer o cáncer.
Cúrcuma (una de las especias más usadas en la gastronomía de la India. Se usa para hacer el curry). Esta especia contiene curcumina, un potente analgésico que ayuda a bloquear el dolor en el cuerpo y a la vez combatir la inflamación. Se puede usar en lugar de los fármacos, sin ningún efecto secundario. Como se ha demostrado en varios estudios, la cúrcuma puede ayudar a detener los dolores de la artritis reumatoide, al “cancelar” el envío de neurotransmisores al cerebro.
Cúrcuma. La dosis que se aconseja es de 600 mg, la cual se debe consumir 3 veces por día para conseguir mejores beneficios.


Fuente: www.nutricioncelular.es

martes, 19 de mayo de 2015

RESILIENCIA: eres un resiliente ?


RESILIENCIA: Los 12 hábitos de las personas resilientes.

A veces la vida nos pone a prueba, nos plantea situaciones que superan nuestras capacidades: una enfermedad, una ruptura de pareja particularmente dolorosa, la muerte de un ser querido, el fracaso de un sueño largamente anhelado, problemas económicos… Existen diferentes circunstancias que nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones: dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado o sobreponernos y salir fortalecidos, apostar por la resiliencia.

Resiliencia: definición y significado

La resiliencia es una capacidad que nos permite afrontar las crisis o situaciones potencialmente traumáticas y salir fortalecidos de ellas. La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta manera, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.

Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles. Y no se trata de una simple disquisición terminológica, sino de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después de la tormenta llega la calma. De hecho, estas personas a menudo sorprenden por su buen humor y nos hacen preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo que han pasado, puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.

La práctica de la resiliencia: ¿Cómo podemos ser más resilientes?

La resiliencia no es una cualidad innata, no está impresa en nuestros genes, aunque sí puede haber una tendencia genética que puede predisponer a tener un “buen carácter”. La resiliencia es algo que todos podemos desarrollar a lo largo de la vida. Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en alguien cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el camino por sí solas. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.

De hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los diferentes retos de la vida.

 ¿Qué caracteriza a una persona resiliente?

Las personas que practican la resiliencia:

 1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas.

 2. Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil, saca lo precioso.

 3. Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.

 4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas resilientes son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo aprender yo de esto?.

 5. Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida.

 6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.

 7. Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles.

 8. No intentan controlar las situaciones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e inseguros. Sin embargo, las personas resilientes saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se sienten cómodos aunque no tengan el control.

 9. Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución.

 10. Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que las personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen.

 11. Enfrentan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor, son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.

 12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitan.

La resiliencia en los niños.

Si queremos que nuestros hijos afronten las dificultades de la vida con fortaleza es importante educarles en la capacidad de ser resilientes, para ello es fundamental nuestro ejemplo, no sobreprotegerles y sobre todo creer en ellos.

No se trata de evitar que se caigan, sino de enseñarles a levantarse, y para ello tenemos que confiar en que ellos pueden. Por supuesto, tampoco se trata de exponerles a peligros o ambientes agresivos “para que se hagan más fuertes”, afortunadamente no estamos en Esparta. Aportar seguridad y protección es necesario. Algo importante que podemos preguntarles a los niños cuando tienen un contratiempo si queremos que aprendan a desarrollar la resiliencia es ¿qué puedes aprender de esto? o ¿qué puedes sacar bueno de esto que ha ocurrido?.

Eres un resiliente ?.


Fuente: www.nutricioncelular.es

lunes, 18 de mayo de 2015

La Obesidad Infantil y la Homeopatía


LA OBESIDAD INFANTIL Y LA HOMEOPATÍA

Entre los retos que debe afrontar la Medicina y la Salud Pública en el nuevo milenio, debe figurar entre los primeros lugares, el problema que plantee la obesidad en el mundo desarrollado.

En la aparición de la obesidad intervienen muchas variantes, de modo que la comprensión de los mecanismos patogénicos que la ponen en marcha resulta bastante difícil.

Es obvio que para que exista una ganancia de peso debe haber un desequilibrio entre el ingreso de energía (alimentación) y el gasto calórico (termogénesis), factores genéticos, hormonales, metabólicos, ambientales y psicológicos influyen en la inclinación en uno u otro sentido. 

La dieta es obligatoriamente el primer paso en la terapéutica de la obesidad.

El estudio de la obesidad presenta numerosas dificultades pues se trata de una afección plurifactorial, que cada uno puede entender bajo el punto de vista de su propia especialidad: nutricionista, endocrinólogo, internista, psiquiatra, homeópata… Cada uno se apoya razonablemente en teorías todas válidas, aunque no siempre eficaces.

Vivimos en un periodo de sobreabundancia y sedentarismo a todos los niveles. Y es en la alimentación donde el hombre occidental padece sus consecuencias.

Una buena alimentación + una buena nutrición = salud excelente. Pero desgraciadamente esta ecuación perfecta no se cumple en absoluto.

Visión de la Homeopatía

Las relaciones de la Homeopatía y la obesidad son muy claras, y es cierto que una terapéutica que busca reequilibrar el “terreno” no puede más que suscitar un interés ante un fenómeno global como es la obesidad, que afecte al individuo en su totalidad física y psíquica.

La salud es sinónimo de equilibrio general del individuo. Equilibrio comprometido por diferentes factores: toxinas endógenas, toxinas exógenas, errores de higiene…

Todos estos elementos contribuyen a la ruptura de este equilibrio indispensable, a la afectación de la salud.

La Homeopatía estudia nuestras características personales, físicas, psicológicas y nuestros hábitos alimentarios. Reequilibra nuestras deficiencias profundas para luchar contra todos estos elementos indeseables.

El poder de las diluciones homeopáticas trata el terreno para llegar a estimular nuestras defensas naturales provocando la definición de todas las toxinas.
Es en esencia la gran definición de la homeopatía: la individualización del enfermo y del tratamiento.

El estudio de una persona desde el punto de vista homeopático se sostiene en un trípode con tres elementos esenciales: la Constitución (la morfo-tipología, la totalidad del individuo en el espacio, es el orden, la potencialidad, la estructura), el Temperamento (la apreciación global del comportamiento) y la Diátesis (las patologías pasadas y presentes).

A grandes rasgos esta es la visión de la Homeopatía. Una medicina individualizada para un problema, en este caso, como la obesidad, que es globalizado.

Son muchos los remedios homeopáticos que se pueden elegir para tratar la Obesidad.


Fuente: honatur.com

viernes, 15 de mayo de 2015

Alergia a la primavera ?


ALERGIA A LA PRIMAVERA ?

La alergia es una respuesta exagerada de nuestro sistema defensivo (sistema inmunológico) ante un agente agresor (alérgeno), que percibe como dañino, aunque en realidad no sea peligroso y que nos provoca distintos síntomas, desde molestias leves a problemas más graves. En la estación en la que nos encontramos, primavera, el alérgeno más común es el polen.

El polen es una sustancia producida por el aparato reproductor masculino de la flor y cuya función es transportar las células espermáticas al aparato reproductor femenino para producir la fecundación y dar lugar al fruto. Los pólenes que más alergia suelen provocar son los de las gramíneas (hierbas vulgares), el olivo y el fresno que florecen entre abril y julio. Las alergias aparecidas entre febrero y marzo se deben a pólenes de árboles como el pino, abedul, fresno o plátano.

Como consecuencia de la lucha entre el alérgeno (polen) y las armas defensivas del sistema inmunológico (anticuerpos), se liberan una serie de sustancias químicas (histamina, serotonina) que ocasionan los síntomas típicos de la alergia. Estos síntomas, aunque varían de una persona a otra, por lo general suelen coincidir: picor e irritación de nariz con congestión, secreción acuosa y estornudos, picor de ojos con lagrimeo, picor e irritación en el paladar y, en ocasiones, tos y respiración dificultosa con pitos y sibilancias.

Si la causa de la alergia es el polen debemos evitar, en lo posible, el contacto directo con él. Para ello, podemos adoptar las siguientes medidas:

● Mantener las ventanas cerradas por la noche.

● Disminuir las actividades al aire libre en las horas en que hay más polen en la atmósfera o en los días de viento.

● Mantener las ventanillas cerradas cuando se viaja en coche.

● Escoger zonas costeras para las vacaciones.

● Ponerse gafas de sol al salir a la calle.

● Evitar comer determinados alimentos que contengan alérgenos comunes con algunos pólenes (plátanos, castañas, kiwi, zanahoria...).

Se pueden utilizar plantas medicinales que, por su acción antiinflamatoria, contribuyen a aliviar los síntomas de la alergia. Dos de estas plantas son el grosellero negro y la fumaria.

Además se pueden utilizar otras plantas para calmar la tos, aliviar el picor o plantas que, al relajar la musculatura de los bronquios, alivian la dificultad respiratoria. Algunas de éstas son el helenio, el llantén, el hisopo y el helicriso. El rosal y la eufrasia pueden aliviar las molestias nasales y de los ojos.




lunes, 11 de mayo de 2015

El Tablón - Ejercicio para tensar los músculos

El Tablón: Fácil Ejercicio Que Tensa Cada Músculo y Ayuda a Perder Peso



Si usted busca en google “ejercicio para bajar el Abdomen” se encontrara con más de 22 millones de resultados, lo cual puede ser bastante abrumador para un principiante que desee empezar a hacer ejercicios para ello.  ¿Pero cómo saber cuál de estas recomendaciones que vemos en internet es la mejor?

Usted puede no  saberlo, pero hay un ejercicio que se ha demostrado ser el más eficaz y útil en todas partes en el mundo. Se llama “el Tablón”. Con la ayuda de este ejercicio, usted puede perfeccionar cada músculo en su cuerpo. Sólo se tarda 5 minutos en practicarlo y tienes que hacerlo todos los días para obtener mejores resultados, pero al final usted quedara  sorprendido !.

El ejercicio puede parecer fácil de hacer, pero consume mucha energía y te hace utilizar todos los músculos del cuerpo. Todo lo que necesitas hacer es acostarse en el piso sobre tu estómago y levante su cuerpo con sus manos y piernas.
Usted tiene que “flotar” en su cuerpo al igual que en la foto durante un total de 5 minutos. Al principio puede ser difícil para usted  soportar hasta 2 minutos, pero con el tiempo va a mejorar.

Con la ayuda de este ejercicio, usted puede quemar la celulitis, aplanar su estómago, fortalecer la espalda y la forma de sus manos y piernas.

COMO HACER EL TABLÓN: EJERCICIO PARA BAJAR EL ABDOMEN

Hacer el “Tablón” no incluye ningún movimiento en absoluto. Usted solamente asume una posición y tiene que mantener su cuerpo así durante todo el tiempo que pueda, o por lo menos 5 minutos. Es importante mantener su cuerpo correctamente.

En primer lugar, se acueste boca abajo. A continuación, levante su cuerpo casi lo mismo como cuando hace pectorales, con una pequeña diferencia: aquí hay que doblar los codos a 90 grados y apoyarse los antebrazos. El punto es mantener su cuerpo plano como una tabla en todo momento con el fin de activar todos los músculos en el mismo. No se le permite relajarse en cualquier momento del ejercicio si quieres hacerlo bien.


Pies. Manténgalos juntos con el fin de mantener la presión sobre los músculos abdominales.

Piernas. Mantenga las piernas apretadas y rectas para que la presión sobre el músculo abdominal  sea constante.

Nalgas.  Para activar los músculos en la parte inferior del torso, usted no debe relajar sus nalgas.

Parte inferior de la espalda. Esta es la parte más importante en el “Tablón”. Mantenga la parte inferior de la espalda plana si desea que el ejercicio sea eficaz. No se debe doblar, curvar o relajarse en absoluto.

Estómago.  Hunda su estómago tanto como sea posible. Imagine un chico  con vientre grande que intenta meter el estómago  debajo de las costillas para aparecer sexy delante de una chica. Tienes que hacer lo mismo aquí, pero sin mantener la respiración, simplemente respirar normalmente.

Los codos. Mantener los codos en un ángulo de 90 grados directamente debajo de los hombros. Esto le ayudará con la tensión.

Cuanto más tiempo se mantenga esta posición, mejor. Comience poco a poco si no está en buena forma física. Trate de mantener la posición durante al menos 10 segundos, y repetir esto por lo menos 5 veces entre 2 minutos de descanso. Trate de aumentar el tiempo de retención de posición cada día. Es importante hacer este ejercicio todos los días si quieres resultados.




viernes, 8 de mayo de 2015

PARABENOS, por qué evitarlos ?


Por qué evitar los parabenos ?

La toxicidad potencial que tienen los productos que consumimos —ya sean alimentos o cosméticos— es un tema que afecta a la salud y que, por tanto, más preocupación genera. Los parabenos, por ejemplo, son sustancias no seguras y que, sin embargo, se emplean en la mayoría de fórmulas cosméticas.

Lo que sabemos de los parabenos.

Son moléculas que pertenecen a una familia de alquil-ésteres del ácido para-hidroxibenzoico. Los más empleados son el metilparabeno, el etilparabeno, el propilparabeno, el butilparabeno  y el bencilparabeno .

Se utilizan como conservantes antimicrobianos en una amplia gama de productos tópicos de uso cosmético, pero también terapéutico. De hecho, un estudio realizado en Suecia demostró que el 80% de las cremas hidratantes contenía este tipo de conservantes. Este uso también es habitual en el sector alimentario por lo que encontramos parabenos en alimentos y bebidas, así como en productos de uso diario como los champús, dentífricos, etc.

Parabenos y cáncer

La presencia de parabenos en cosmética representa un importante riesgo potencial pues se consideran cancerígenos. Interfieren en el equilibrio hormonal del cuerpo, es decir, actúan como disruptores endocrinos, con un comportamiento similar al de los estrógenos. Esta cuestión es especialmente preocupante en el cáncer de mama. Algunos estudios han demostrado la presencia de grandes cantidades de estas moléculas en los tejidos dañados de pacientes diagnosticadas con esta patología. Adicionalmente, los parabenos se han asociado a disminución de la fertilidad, toxicidad orgánica, aumento de la sensibilidad a daños causados por el sol, disfunción del sistema inmunitario y trastornos del desarrollo tanto en fetos como en bebés y niños.

La exposición a parabenos también se ha relacionado con diversos casos graves de dermatitis alérgica.

Las reacciones contra los parabenos

Dinamarca, tras realizar varios estudios científicos, ha sido el primer país en prohibir cuatro tipos de parabenos en productos destinados a menores de tres años. Francia, por otra parte, ha aprobado la llamada Ley Lachaud, que prohíbe el uso de productos con parabenos, ftalatos y aquifenoles (principales disruptores endocrinos).

Las alternativas

Hoy por hoy es posible reducir los riesgos de la exposición a los parabenos pues tanto la industria cosmética como la farmacéutica han regulado las concentraciones permitidas o eliminado, directamente, esta sustancia de sus formulaciones (productos libres de parabenos).

Bibliografía:

- Zhang Z. et al. Inverse antagonist activities of parabens on human oestrogen-related receptor γ (ERRγ):in vitro and in silico studies. Toxicol Appl Pharmacol. 2013 Jul.
- Crinnion WJ. Toxic effects of the easily avoidable phthalates and parabens. Altern Med Rev. 2010 Sep.
- Boberg J. et al. Possible endocrine disrupting effects of parabens and their metabolites. Reprod Toxicol. 2010 Sep.


                                 www.terapianaturalintegral.es