viernes, 17 de julio de 2015

Vitamina A : Funciones en el organismo.






La vitamina A o retinol, pertenece al grupo de las vitaminas liposolubles (soluble en grasa) y es esencial para el organismo. 

Su descubrimiento data de 1908, cuando investigaciones en el ganado, indicaban que existían otros factores diferentes a los carbohidratos, proteínas y grasas que eran necesarios para el mantenimiento de la salud de los animales. 
En 1913, una de estas sustancias fue descubierta por Elmer McCollum y Margaret Davis en la Universidad de Wisconsin-Madison, y de forma simultánea por Lafayette Mendel y Tomas Osborne en la Universidad de Yale. Quienes consideraron el nombre de la misma en base al descubrimiento previo de un factor soluble en agua: B (vitamina B), por lo que los investigadores le dieron el
nombre de factor liposoluble A (vitamina A) al nuevo factor. 
Durante la Primera Guerra Mundial se reconoció que las deficiencias clínicas y experimentales de vitamina A estaban relacionadas, cuando quedó de manifiesto que la xeroftalmía en seres humanos dependía de una disminución del contenido de grasa en la dieta.
Esta vitamina está presente en los alimentos de origen animal en forma de vitamina A preformada y se la llama retinol mientras que en los vegetales aparece como provitamina A, también conocido como carotenos (o carotenoides), entre los que se destaca el betacaroteno. Los betacarotenos son pigmentos naturales que se pueden encontrar en frutas y hortalizas de color rojo, naranja y amarillo, o también en vegetales verdes oscuros. 
El betacaroteno es una forma química requerida por el cuerpo para la formación de la vitamina-A.
Aproximadamente el 80 y 90 % de los ésteres de Retinol se absorben mientras que los betacarotenos lo hacen entre un 40 a 60 %. La mayor parte de la vitamina A, casi el 90% se almacena en el hígado, siendo el resto depositado en los pulmones, riñones y grasa corporal.

Funciones que desempeña

Estas son algunas de las funciones más importantes que realiza en el organismo:

En el Sistema óseo: Resulta necesaria para el crecimiento y desarrollo de huesos así como la dentición.
Para el desarrollo celular: Resulta esencial para el crecimiento, mantenimiento y reparación de las células de las mucosas, epitelios, piel, visión, uñas, cabello y esmalte de dientes.
En el Sistema inmune: Contribuye en la prevención de enfermedades infecciosas, especialmente del aparato respiratorio creando barreras protectoras contra diferentes microorganismos. Estimula las funciones inmunes, entre ellas la respuesta de los anticuerpos y la actividad de varias células producidas por la medula ósea que interviene en la defensa del organismo como fagocitos y linfocitos. Por ello promueve la reparación de tejidos infectados y aumenta la resistencia a la infección.
En el Sistema reproductivo: Participa en la función normal de reproducción,
contribuyendo a la producción de esperma como así también al ciclo normal
reproductivo femenino. Debido a su rol vital en el desarrollo celular, la vitamina A ayuda a que los cambios que se producen en las células y tejidos durante el desarrollo del feto se desarrollen normalmente.
En la Vista: Su labor es fundamental para la visión, ya que el Retinol contribuye a mejorar la visión nocturna, previniendo de ciertas alteraciones visuales como cataratas, glaucoma, pérdida de visión, ceguera crepuscular ,también ayuda a combatir infecciones bacterianas como conjuntivitis.
Tiene un carácter antioxidante: Ya previene el envejecimiento celular y la aparición de cáncer, al ser un antioxidante natural que elimina los radicales libres y protege al ADN de su acción mutagénica.

Su déficit puede provocar.

La carencia de vitamina A, trae aparejado diversas consecuencias entre las que se destacan:

Alteraciones oculares: Su déficit puede ocasionar ceguera crepuscular, es decir disminuye la agudeza visual al anochecer, sensibilidad extrema a la luz como así también resecamiento, opacidad de la córnea con presencia de úlceras, llamado xeroftalmia, la cual puede conducir a la ceguera.
Inmunidad reducida (defensas bajas): Aumenta la susceptibilidad a
infecciones bacterianas, parasitarias o virales ya que la vitamina A contribuye al
mantenimiento de la integridad de las mucosas. Al carecer de ella desaparece la
barrera contra las infecciones. Las células del sistema inmunitario también se ven afectadas, lo cual puede llevar a un aumento de células pre-cancerosas de los tejidos epiteliales de boca, garganta y pulmones.
Alteraciones óseas: Su déficit inhibe el crecimiento, pudiendo dar lugar a
malformaciones esqueléticas y aumentando la probabilidad de padecer dolencias
en articulaciones, debido a que obstaculiza la regeneración ósea. Esta situación se extiende también a la dentición pudiendo verse su desarrollo, relantizado.
Alteraciones cutáneas: Su falta provoca una hiperqueratinización, es decir la piel se vuelve áspera, seca, con escamas (piel de gallina, piel de sapo), el cabello se torna quebradizo y seco al igual que las uñas
Otros: Cansancio general y pérdida de apetito, pérdida de peso, alteración de
la audición, gusto y olfato, alteraciones reproductivas, diarreas, pérdida de vitamina C y cálculos renales.

Valores normales.

Los rangos de los valores normales pueden variar ligeramente entre diferentes laboratorios.
Algunos laboratorios utilizan diferentes mediciones o analizan muestras diferentes. Hable con el médico acerca del significado de los resultados específicos de su examen.
Los valores normales fluctúan entre 50 y 200 microgramos por decilitro.

Significado de resultados anormales.

Los valores por debajo de lo normal significan que usted no tiene suficiente vitamina A en su sangre, lo cual puede causar:

- Problemas en los huesos o los dientes en los niños pequeños.
- Ojos resecos o hinchados.
- Pérdida del cabello.
- Inapetencia.
- Ceguera nocturna.
- Infecciones recurrentes.
- Erupciones cutáneas.

Una deficiencia de vitamina A puede ocurrir si su cuerpo tiene problemas para absorber las grasas a través del tubo digestivo. Esto puede ocurrir si usted tiene:

- Celiaquía.
- Fibrosis quística.
- Pancreatitis.

Precauciones y Datos a tener en cuenta.

Los ácidos grasos poliinsaturados actúan en contra de la vitamina A. Si se toman cantidades superiores a 400 UI/día de vitamina E, se necesitan por lo menos 10.000 UI de vitamina A. Las vitaminas del grupo B siempre deben ser apoyadas por otras vitaminas igualmente del grupo B para que el efecto sea más potente. Sin embargo debemos recordar que la ingesta continuada de
una vitamina de este grupo, puede provocar la deficiencia de otra del mismo grupo.

- La vitamina A se mantiene estable a temperaturas ordinarias de conservación y de cocción.
- Es relativamente estable a la luz y el calor pero es destruida por oxidación (al estar expuesta al oxígeno se pierde vitamina)
- La biodisponibilidad de carotenos aumenta a través de la cocción (al dente) pero cuando la misma es excesiva, produce el efecto contrario, es decir la disminuye considerablemente.
- La fritura de alimentos ricos en vitamina A, al ser esta soluble en grasa, Carotenos y retinol pasan al medio graso perdiéndose el contenido de vitamina del alimento a consumir.
Se recomienda comer verduras frescas ya que la deshidratación de las mismas reduce la cantidad de carotenos.
- La presencia de vitamina E y otros antioxidantes también aumentan la biodisponibilidad de vitamina A.
- Los vegetarianos que no consumen productos lácteos ni huevos necesitan carotenos para satisfacer su necesidad de vitamina A. Para ello es necesario que incluyan en su dieta diaria al menos 5 porciones de frutas y vegetales prefiriendo aquellos de hojas verdes y frutas de color naranja o amarillo.
- El exceso de alcohol irrita el tracto digestivo y así inhibe la absorción de vitamina A.
- Algunas investigaciones sugieren que dosis más altas de 10.000 unidades/día, podrían aumentar el riesgo de osteoporosis y fractura de cadera, especialmente en la gente de más edad. Los adultos que consumen productos lácteos bajos en grasas, que están enriquecidos con vitamina A, y que además comen una gran cantidad de frutas y verduras por lo general no necesitan suplementos de vitamina A o multivitaminas que contengan vitamina A.
- El uso a largo plazo de grandes cantidades de vitamina A podría causar serios efectos secundarios incluyendo fatiga, irritabilidad, cambios mentales, anorexia, malestar estomacal, náuseas, vómitos, fiebre leve, transpiración excesiva y muchos otros efectos secundarios. 
- En las mujeres que ya han pasado la menopausia, el tomar mucha vitamina A puede aumentar el riesgo de osteoporosis y fractura de cadera.
- Ya que la bilis aumenta la absorción de grasas, es importante también para la
absorción de la vitamina A.

Advertencias y precauciones especiales.

Embarazo y lactancia: La vitamina A es probablemente segura para las
mujeres embarazadas o amamantando cuando la toman en las cantidades recomendadas que son menos de 10.000 unidades por día. Cantidades más altas posiblemente no son seguras.
La vitamina A puede causar defectos de nacimiento. Para las mujeres embarazadas es muy importante controlar la ingesta de vitamina A, de todas las fuentes, en los primeros tres meses del embarazo. La vitamina A se encuentra en muchos alimentos, incluyendo los productos de origen animal, principalmente el hígado, en algunos cereales enriquecidos y en suplementos dietéticos.

Uso excesivo de alcohol: El tomar alcohol puede potencialmente aumentar los efectos dañinos de la vitamina A en el hígado.

Tiene un tipo de colesterol alto poco común llamado “hiperlipoproteinemia de Tipo V”.
Esta enfermedad podría aumentar el riesgo de intoxicación por vitamina A. No tome vitamina A si tiene esta enfermedad.

Enfermedad hepática. El consumo de grandes cantidades de vitamina puede empeorar la enfermedad del hígado.

Interacciones con Medicamentos.

Medicamentos para problemas de la piel (Retinoides). Algunos medicamentos que se usan para las enfermedades de la piel tienen efectos como los de la vitamina A. El tomar píldoras de vitamina A y estos medicamentos para las enfermedades de la piel podría producir muchos
efectos y efectos secundarios comos los de la vitamina A.

Antibióticos (Antiobióticos de tetraciclinas).

Interacciones con Plantas, Suplementos y Alimentos.

Hierro. Los glóbulos rojos necesitan hierro para hacer la hemoglobina, la sustancia química que transporta el oxígeno a través del cuerpo. El tomar vitamina A parece aumentar los niveles de hemoglobina en las personas que tienen niveles bajos de hierro y de vitamina A.
Alimentos ricos en grasas. El comer comidas ricas en grasas ayuda al cuerpo a absorber la vitamina A.

Dosis Terapéuticas.

La vitamina A es segura para los niños si se toma en las cantidades recomendadas. Cuando se toman cantidades más grandes que las recomendadas, los efectos secundarios pueden incluir irritabilidad, sueño, vómitos, diarrea, pérdida de conciencia, dolor de cabeza, problemas
visuales, peladuras de la piel, aumento en el riesgo de tener neumonía y otros problemas.

Las siguientes dosis han sido estudiadas en investigaciones científicas:

POR VÍA ORAL:

El nivel de consumo adecuado (AI) de vitamina A en infantes ha sido establecido:

- Desde el nacimiento hasta 6 meses: 400 mcg/día (1300 unidades).
- De 7 a 12 meses: 500 mcg/día (1700 unidades).

Los niveles de La Ingesta Diaria Recomendada (RDA) para los niños y adultos han sido establece:

- Niños de 1 a 3 años: 300 mcg/día (1000 unidades).
- Niños de 4 a 8 años: 400 mcg/día (1300 unidades).
- Infantes de 9 a 13 años: 600 mcg/día (2000 unidades).
- Hombres desde 14 años y mayores: 900 mcg/día (3000 unidades).
- Mujeres desde 14 años y mayores: 700 mcg /día (2300 unidades).
- En el embarazo: de 14 a 18 años: 750 mcg /día (2500 unidades).
- En el embarazo de 19 años y mayores: 770 mcg/día (2600 unidades).
- Durante la lactancia: de 14 a 18 años: 1200 mcg/día (4000 unidades).
- Durante la lactancia de 19 años y mayores: 1300 mcg/día (4300 unidades).

Los Niveles de Ingesta Máximos Tolerables (UL) de vitamina A también han sido establecidos.

El UL es el nivel más alto de ingestión que es probable que no presente riesgo de producir efectos dañinos. Los Uls para la vitamina A son para la vitamina A preformada (retinol) y no incluyen a los carotenoides de la provitamina A:

- Para bebés y niños desde el nacimiento hasta 3 años: 600 mcg/día (2000 unidades).
- Niños de 4 a 8 años: 900 mcg/día (3000 unidades).
- Infantes de 9 a 13 años: 1700 mcg /día (6000 unidades).
- Adolescentes de 14 a 18 años (incluyendo el embarazo y la lactancia): 2800 mcg/día (9000 unidades).
- Adultos de 19 años y mayores (incluyendo el embarazo y la lactancia): 3000 mcg /día (10000 unidades).

NOTAS.

La dosis de vitamina A es más comúnmente expresada en unidades, pero a veces se usan dosis en microgramos.
El comer 5 porciones de frutas y verduras por día proporciona alrededor del 50 a 65% de la RDA de vitamina A para adultos.

Toxicidad.

La hipervitaminosis A se refiere a un depósito anormal en el organismo de grandes cantidades de vitamina A (retinol). Normalmente ésta se da por la ingesta excesiva de suplementos vitamínicos. Existen varios efectos adversos entre los que se destacan:

- Defectos al nacer: Se da cuando el suplemento que tiene altas dosis de retinol se ingiere durante un tiempo, varios días o semanas y especialmente durante el primer trimestre del embarazo.
- Anormalidades en el hígado.
- Densidad mineral ósea reducida.
- Desórdenes del sistema nervioso central.

Signos y síntomas de toxicidad o hipervitaminosis.

- Anorexia.
- Pérdida de peso.
- Vómitos y nausea.
- Visión borrosa.
- Irritabilidad.
- Hepatomegalia (inflamación del hígado).
- Alopecia.
- Jaquecas.
- Insomnio.
- Debilidad, poca fuerza muscular
- Amenorrea (cese del periodo menstrual).
- Hidrocefalia e hipertensión craneana en niños.
- Piel seca o escamosa.
- Diarreas.

Un signo carente de peligrosidad es la hipercarotenosis. El consumo excesivo de verduras puede producirlo. El exceso de carotenos se deposita debajo de la piel dando un color amarillento en palma de las manos. Los beta carotenos son considerados seguros generalmente ya que no están asociados con efectos adversos. Su conversión a vitamina A disminuye cuando los depósitos de ésta en el organismo son suficientes. Solo pueden producir hipercarotenosis, la cual no es considerada peligrosa para la salud. Cuando se disminuye esta
ingesta excesiva, el color de la piel se normaliza. Se han establecido niveles de ingesta máximas tolerables (tolerable upper intake levels: UL) para prevenir el riego de toxicidad con vitamina A. Los efectos adversos se incrementan a ingestas mayores al nivel máximo tolerable.
Estos niveles no son aplicables en personas que padecen de malnutrición y que reciben periódicamente vitamina A ni tampoco en individuos que son tratados con vitamina A para tratar diversas enfermedades como la retinitis pigmentosa.

Nutrientes sinérgicos.

Estos son algunos elementos que unidos a la vitamina A, potencian su efecto:

- Vitaminas del grupo B: Como preservadoras de la vitamina A.
- Vitamina C: Evita la oxidación de la vitamina A, previniendo los efectos negativos en caso de intoxicación.
- Vitamina E: Actúa como antioxidante.
- Vitamina F.
- Vitamina D.
- Colina (B7).
- Calcio.
- Fósforo.
- Zinc.

Alimentos ricos en vitamina A.

Quesos: Camembert, Limburgo. Cheddar. Emmental.
Grasas: Aceite de hígado de bacalao. Margarina. Mantequilla.
Pescados de río: Anguila.
Pescados en conserva: Atún en aceite. Anguila ahumada.
Aves: Pollo.
Aceites: Aceite de hígado de pescado.
Frutas y Plantas: Achicoria. Ají. Albaricoque en almíbar. Batata. Berros.
Boniato. Brócoli. Calabaza. Caqui. Col verde. Coles de Bruselas. Damasco. Durazno. Diente de león. Endivias. Espárrago. Espinacas. Bayas de espino amarillo. Frutas de pepitas. Guisantes. Lechuga. Maíz dulce. Mamón. Mandarinas. Mango. Melón verde. Melón amarillo (pulpa). Papaya. Perejil. Pimiento verde. Puerro. Radiccio. Saúco negro. Serba. Tomate. Zanahoria. Zapallo.
Hortalizas: En todos los vegetales amarillos a rojos o verdes oscuros.
Huevos: Yema.
Lácteos: Leche y derivados.

Enfermedades en las cuales su uso puede hacerse aconsejable.

Estas son algunas de las enfermedades donde el uso de la vitamina A, puede estar indicado:

Aparato Respiratorio: Asma. Bronquitis. Bronquiectasia. Catarros. Neumonía.
Pleuresía. Resfriados. Rinitis. Sinusitis. Tuberculosis.
Dermatología: Acné. Alopecia. Dermatitis. Eccemas. Psoriasis. Sequedad en la piel. Seborrea.
Estomatología: Caries dentales. Alteraciones en la dentición y su esmalte.
Oftalmología: Cansancio ocular. Cataratas. Ceguera crepuscular. Degeneración macular. Desprendimiento de retina. Glaucoma.
Sistema inmunitario: Enfermedades degenerativas. Infecciones. Gripe.
Sistema Reproductor: Infertilidad masculina y femenina. Desarrollo del feto.
Traumatología/Reumatología: Artritis. Artrosis. Espondiloartritis anquilosante. Osteoporosis. Poliartritis reumatoide. Raquitismo. Reumatismo. Sinovitis tóxica.
Trastornos de las uñas: Manchas. Uñas débiles y quebradizas.

Otros:

- Cáncer.
- Debilidad capilar.


Fuente: Libro, Funciones en el organismo de vitaminas, minerales y aminoácidos.

martes, 14 de julio de 2015

Vitaminas, Minerales y Aminoácidos

FUNCIONES EN EL ORGANISMO DE VITAMINAS, MINERALES Y AMINOÁCIDOS



Las vitaminas, minerales y aminoácidos son los pilares de nuestro cuerpo. Cada una de ellas tiene sus funciones, las cuales son indispensables para que el organismo funcione correctamente.

Vamos a publicar una serie de entradas en las que os daremos información sobre 16 vitaminas, 22 minerales y 26 aminoácidos.

En cada una de ellas se describirán extensamente:

- Sus funciones en el organismo.
- Qué puede ocasionar su deficiencia.
- Lo que su déficit puede ocasionar en el organismo.
- Sus valores normales en el cuerpo humano.
- Las precauciones y datos a tener en cuenta antes de consumirlos.
- Las interacciones que pueden sufrir con fármacos, plantas, alimentos y suplementos.
- Las dosis terapéuticas recomendadas para diferentes enfermedades.
- Los efectos secundarios que puede causar su intoxicación.
- Los nutrientes sinérgicos que potencian su efecto.
- Los alimentos que las contienen.
- Las enfermedades para las que su uso puede hacerse adecuado.

Empecemos por una breve descripción:

Qué son las vitaminas y sus funciones en el organismo.

Entre los años 1906 y 1912 el gran bioquímico inglés Sir Frederick Hopkins, fue quien propuso para esas sustancias desconocidas que hoy llamamos vitaminas, el nombre de "factores accesorios de la alimentación".

Todo se inicio cuando comenzaron a estudiar el porqué se producían ciertas enfermedades y se llego a la conclusión de que las diferentes dolencias se generaban por la falta de algunas sustancias.

En aquellos años no se conocía la estructura química de las vitaminas, pero si se sabía que algunas aparecían asociadas a los componentes grasos de los alimentos (vitaminas liposolubles), y otras a la parte acuosa (vitaminas hidrosolubles). El descubrimiento de las vitaminas ha escrito una de las páginas más brillantes de la ciencia moderna y ha sido el resultado de la estrecha colaboración entre las distintas disciplinas científicas.

Vitaminas y minerales son dos nutrieres que regulan los procesos metabólicos del organismo.
Se les llama micro-nutrientes porque, pese a ser esenciales para la salud, el organismo solo los necesita en cantidades pequeñas. Es importante que sepamos que son substancias químicas no sintetizables por el organismo, presentes en pequeñas cantidades en los alimentos y son indispensables para la vida, la salud, la actividad física y cotidiana.
Éstas, no producen energía y por tanto no implican calorías. Intervienen como catalizador en las reacciones bioquímicas provocando la liberación de energía. 

En otras palabras, la función de las vitaminas es la de facilitar la transformación que siguen los sustratos a través de las vías metabólicas.

Identificar las vitaminas ha llevado a que hoy se reconozca, por ejemplo, que en el caso de los deportistas haya una mayor demanda vitamínica por el incremento en el esfuerzo físico, probándose también que su exceso puede influir negativamente en el rendimiento.

Conociendo la relación entre el aporte de nutrientes y el aporte energético, para asegurar el estado vitamínico correcto, es siempre más seguro privilegiar los alimentos de fuerte densidad nutricional (legumbres, cereales y frutas) por sobre los alimentos meramente calóricos.

Las vitaminas se dividen en dos grandes grupos:

Liposolubles: Estas se diluyen en grasa y nuestro cuerpo tiene algunas reservas. Las componen las siguientes vitaminas: A, D, E y K.
Hidrosolubles: Estas se diluyen en agua y hay que reponerlas a diario porque se eliminan por la orina. Estamos hablando de las vitaminas: B1, B2, B3, B6, B12 y C.

Compuestos considerados 'cuasi-vitaminas':

Existen otros componentes, específicamente ácidos considerados vitaminas que se consideraban pertenecientes al grupo B de vitaminas hidrosolubles, que aportan importantes nutrientes al organismo. Si bien se demostró que estos no son vitaminas, sí se ha establecido que son muy útiles al organismo y metabolismo.

Necesidades diarias.

Las vitaminas son fundamentales para las diferentes especies, puesto que no pueden sintetizarse en el organismo y eso es justamente lo que la define como tal: la necesidad de su presencia en la dieta. El requerimiento diario de vitaminas que el organismo necesita ha sido establecido científicamente tras años de investigación. Las cantidades necesarias son diferentes según sea el sexo y la edad de la persona; y en el caso de las mujeres también cambia durante el embarazo y la lactancia.

Los pequeños déficit pueden desencadenar.

Algunas personas cuentan con carencias vitamínicas sistemáticas, y son candidatos a predisponerse a problemas por carencia de atención a falencias alimenticias. A este grupo de riesgo puede considerárselo frecuentemente como víctimas de este tipo de problemas.

La población de más alto riesgo es:

Adolescentes, sobre todo chicas. Su alimentación es muchas veces inadecuada.
Mujeres en edad fértil, ya que con la menstruación se pierde mucho hierro.
Consumir algunos medicamentos más de 15 días ya que algunos fármacos interactúan con los nutrieres.

De cualquier forma, estas son algunas de las consecuencias de una carencia vitamínica:

- Riesgo de infecciones.
- Menor concentración y rendimiento intelectual.
- Astenia y/o cansancios.
- Desánimo, irritabilidad.

Además de la alimentación se puede tener carencia de micro-nutrientes por:


- Eliminación de éstos por orina o sudor.
- Aumento de la necesidad por dieta hipocalórica, exceso de trabajo, alteraciones hormonales, embarazo o lactancia.
- Absorción intestinal alterada.
- Consumo en exceso de café, tabaco, alcohol y té. Se sabe con seguridad que los fumadores necesitan más cantidad de vitaminas C y E.

- Métodos de cocción de alimentos que afectan a su conservación.

Los suplementos se pueden aconsejar en los siguientes casos:

Así como son indispensables para el organismo, el exceso de vitaminas puede tener efectos graves sobre la salud. A esto se llama hipervitaminosis. En muchos casos el exceso puede ser tóxico para el organismo, por tanto se debe tener cuidado especialmente cuando se suplementa a una persona con vitaminas. 
Por lo general, una persona que lleva una alimentación normal o completa, nunca presenta carencia o exceso de vitaminas.
Sin embargo hay determinas situaciones o factores de riesgo que aconsejan suplementos vitamínicos. Estos son algunos de ellos:

- Ancianos con carencias importantes.
- Adultos con una dieta inferior a 1.800 calorías.
- Anorexia.
- En regímenes de adelgazamiento.
- Deportistas.
- Embarazo.
- Lactancia.
- Enfermedades que así lo requieran.

En la siguiente publicación hablaremos de la vitamina A: sus funciones, su déficit, sus valores normales y toda la información necesaria.

Fuente: Libro, Funciones en el organismo de vitaminas, minerales y aminoácidos.

www.terapianaturalintegral.es